Sheinbaum firma acuerdo histórico para fortalecer la industria del acero y acelerar el Plan México | Mañanera 29 de abril

Ciudad de México, 29 de abril de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó una conferencia matutina breve pero estratégica, en la que se firmó un acuerdo histórico para el fortalecimiento de la industria siderúrgica nacional, considerado uno de los pilares del Plan México para la reindustrialización del país.

El anuncio reunió a actores clave del sector público y privado, entre ellos Marcelo Ebrard Casaubón, la titular de la Secretaría Anticorrupción, Raquel Buenrostro Sánchez, así como representantes de la industria del acero, la construcción y la vivienda.

La mandataria subrayó que el acuerdo busca fortalecer la producción nacional, sustituir importaciones y consolidar cadenas de suministro internas, con el objetivo de que el desarrollo económico se traduzca en bienestar social.

El acero como eje de la soberanía productiva

Durante la presentación, Marcelo Ebrard enfatizó que la industria siderúrgica es estratégica para la autonomía económica del país, al ser un insumo clave en infraestructura, vivienda, energía y transporte.

Uno de los compromisos centrales del acuerdo es que las compras públicas prioricen el acero producido en México, convirtiendo al Estado en un motor directo de la industria nacional.

Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (CANACERO) destacó que el acuerdo permitirá respaldar cerca de 90 mil empleos directos, además de dar certidumbre a inversiones en curso por más de 8 mil millones de dólares.

El sector también proyecta un incremento en la producción nacional durante 2026, con el objetivo de recuperar niveles previos y reducir la dependencia de importaciones, principalmente provenientes de países como China y Corea.

Construcción y vivienda: motor de demanda

El impacto del acuerdo se extiende al sector de la construcción. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) señaló que este sector consume alrededor del 60 por ciento del acero en México, lo que lo convierte en un actor clave para detonar la demanda interna.

En tanto, la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (CANADEVI) indicó que cada vivienda requiere entre 1.7 y 2 toneladas de acero, lo que conecta directamente este acuerdo con el Programa de Vivienda del Bienestar.

Además, el sector privado anunció una bolsa adicional de inversión por 640 mil millones de pesos para la construcción de viviendas destinadas a trabajadores, lo que implica la edificación de 128 mil unidades adicionales.

Infraestructura pública: demanda asegurada

El titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva Medina, detalló que solo en 2026 se requerirán 150 mil toneladas de acero de refuerzo y 50 mil toneladas estructural para proyectos como puentes y escuelas.

A lo largo del sexenio, los proyectos ferroviarios demandarán más de un millón de toneladas de acero, lo que garantiza un mercado robusto para la industria nacional.

Plan México y política industrial

La secretaria Raquel Buenrostro explicó que este acuerdo se enmarca en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y en el Plan México, cuyo objetivo es incrementar el contenido nacional, generar valor agregado y utilizar las compras públicas como palanca de desarrollo.

Las acciones contemplan tres ejes principales: contrataciones públicas, financiamiento para infraestructura y compromisos de alto impacto en sectores como la vivienda.

Energía y contexto internacional

En materia energética, Sheinbaum adelantó que, como resultado del acuerdo alcanzado con el sector gasolinero, el precio del diésel bajará a 27 pesos por litro la próxima semana, medida que calificó como temporal ante el contexto internacional, particularmente por tensiones en Medio Oriente.

Análisis político

La firma de este acuerdo marca un punto de inflexión en la política económica del gobierno de Sheinbaum. Más allá de un anuncio sectorial, se trata de una señal clara de regreso a una política industrial activa, donde el Estado no solo regula, sino que impulsa, coordina y dirige el desarrollo productivo.

El énfasis en compras públicas como herramienta económica revela una estrategia que busca articular al sector privado con objetivos nacionales, bajo un esquema de soberanía productiva. En paralelo, la sustitución de importaciones responde a un entorno global incierto, donde las cadenas de suministro se han convertido en un tema de seguridad nacional.

El mensaje político es contundente: México no solo quiere crecer, sino producir más de lo que consume y depender menos del exterior.

En esta mañanera, el acero dejó de ser solo un insumo: se convirtió en símbolo de soberanía económica.

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