La Ciudad de México endurece sus reglas de movilidad con una nueva normativa que obliga a scooters, bicicletas eléctricas y motos eléctricas de mayor potencia a tramitar placas, licencia y registro oficial, mientras eleva hasta 2,350 pesos las multas por incumplirlas, en un esfuerzo por reforzar la seguridad vial y ordenar la explosión de micromovilidad eléctrica en calles y avenidas.
