El Gabinete de Seguridad informó este 22 de abril que fue desarticulada una de las principales redes dedicadas al huachicoleo en el país, tras una investigación de siete meses que derivó en operativos simultáneos en distintas entidades. Como resultado, fueron detenidas 14 personas, entre ellas Mauricio “N”, alias “El Burras”, identificado como líder de la organización y presuntamente vinculado al CJNG.
De acuerdo con lo expuesto en conferencia de prensa por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la red operaba a gran escala mediante un esquema que incluía extracción ilegal de hidrocarburos, traslado, almacenamiento, distribución y comercialización, utilizando pipas, tractocamiones e incluso buques, además de mecanismos financieros para ocultar el origen ilícito de los recursos.
Las autoridades detallaron que, tras operativos previos realizados en junio de 2025 en Querétaro, Estado de México y Ciudad de México, surgió una nueva célula que tomó el control del negocio y comenzó a operar a través de al menos 10 empresas gaseras fachada. Mediante cateos en 20 inmuebles ubicados principalmente en Estado de México e Hidalgo, fueron capturados siete integrantes clave, incluidos operadores logísticos, financieros y dueños de gaseras.
Además, en acciones paralelas realizadas en Chihuahua, Estado de México y Ciudad de México, fueron detenidas otras siete personas, entre ellas Héctor Iván “N”, señalado como responsable de la logística para la obtención ilegal de gasolina y diésel en varios estados. En total, la estructura criminal tenía capacidad para extraer hasta 1.5 millones de litros semanales y utilizaba ductos de Pemex junto con una red de distribución ilegal para insertar combustible robado en el mercado formal.
Durante los operativos se aseguraron más de 100 mil litros de Gas LP, decenas de pipas, autotanques, tractocamiones, armas, droga, dinero en efectivo y equipo tecnológico, además de la clausura de una toma clandestina. Las autoridades también detectaron un esquema de lavado de dinero mediante empresas fachada y prestanombres, con operaciones dirigidas a ocultar las ganancias millonarias derivadas del robo y comercialización de combustibles.
La FGR añadió que estas investigaciones se enlazan con otros expedientes relacionados con el llamado huachicol fiscal, en los que se habrían simulado operaciones comerciales por hasta 23 mil millones de pesos, usando documentación falsa, facturación apócrifa y empresas sin infraestructura real. El caso ahora abre una nueva fase judicial, con órdenes de aprehensión, decomisos y procesos penales contra una red que, según autoridades, operaba con alcance nacional y afectaba de manera directa a la economía del país.


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