México y la Unión Europea acordaron reforzar su cooperación en materia de seguridad y combate al crimen organizado transnacional tras la reunión entre el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y la alta representante europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas. El encuentro, realizado en la Ciudad de México, se da en un contexto de mayor presión internacional contra las redes criminales que trafican drogas, armas y dinero a ambos lados del Atlántico.
Intercambio de información
Uno de los ejes centrales de la conversación fue el intercambio de información estratégica entre autoridades mexicanas y europeas. Harfuch señaló que el gobierno federal seguirá impulsando el trabajo conjunto con socios internacionales para fortalecer la prevención, investigación y combate de redes delictivas con operación global. Kallas, por su parte, destacó que Europol y las fuerzas de seguridad mexicanas están intensificando la cooperación contra las estructuras criminales.
La diplomática europea subrayó que la lucha contra los cárteles, así como contra el tráfico ilícito de drogas y armas, es una prioridad compartida para Europa y México. Ese mensaje confirma que la agenda de seguridad ya no se limita a asuntos internos, sino que involucra flujos criminales que cruzan fronteras, rutas marítimas, mercados financieros y plataformas logísticas.
Contexto de cumbre
La reunión entre Harfuch y Kallas ocurrió en el marco de la cumbre México-Unión Europea, celebrada en la capital del país y enfocada también en la firma del Acuerdo Global Modernizado. A la cita asisten la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quienes sostendrán encuentros con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. Se trata de la primera cumbre bilateral de este nivel en más de una década.
Para México, el acercamiento con la UE abre la puerta a ampliar capacidades tecnológicas, cooperación policial y mecanismos de rastreo financiero contra organizaciones criminales. Para Europa, el interés pasa por contener redes que no solo afectan a América Latina, sino también a ciudades europeas donde crecen las alertas por tráfico de drogas, lavado de dinero y lavado de activos vinculados a crimen organizado.
Seguridad como prioridad compartida
El encuentro dejó ver que tanto México como la UE buscan un enfoque más coordinado y menos reactivo frente al crimen transnacional. Harfuch ha insistido en que la estrategia mexicana se apoya en inteligencia, prevención y colaboración internacional, mientras Kallas puso sobre la mesa el papel de Europol como socio operativo para compartir datos, perfiles criminales y rutas de investigación.
La reunión también envía un mensaje político: la seguridad se ha convertido en un terreno de cooperación diplomática de alto nivel. Frente a organizaciones delictivas cada vez más sofisticadas, ambas partes apostaron por ampliar herramientas compartidas y acelerar respuestas conjuntas. En ese contexto, el encuentro Kallas-Harfuch refuerza la idea de que la lucha contra el narcotráfico ya es una agenda común entre México y Europa.


Deja una respuesta