La muerte a tiros de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, a manos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Minneapolis, detonó una ola de protestas nacionales contra las operaciones migratorias del gobierno de Donald Trump y abrió un nuevo frente de confrontación entre la Casa Blanca y los estados demócratas.
