Desde el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha logrado una reducción significativa en su deuda, al mismo tiempo que ha incrementado su capacidad de producción y refinación. Con una inversión menor en comparación con las administraciones anteriores, la deuda de la petrolera estatal se ha disminuido en un 17%, y se prevé una casi triplicación de su capacidad de refinación con la puesta en marcha de la refinería de Dos Bocas.