En un espectáculo natural sin precedentes, México fue testigo de la majestuosa danza de las auroras boreales, un fenómeno que rara vez se observa en latitudes tan bajas.
En un espectáculo natural sin precedentes, México fue testigo de la majestuosa danza de las auroras boreales, un fenómeno que rara vez se observa en latitudes tan bajas.