Colima, el estado más pequeño de México, es un ejemplo de cómo una entidad puede destacar por su riqueza natural, cultural y económica. Con una superficie de 5,627 kilómetros cuadrados, que representa apenas el 0.3% del territorio nacional, Colima alberga a 809,115 habitantes, de los cuales el 90.1% viven en zonas urbanas y el 9.9% en áreas rurales.
Entre sus municipios más poblados destacan Manzanillo (210,031 habitantes), Colima (174,249) y Villa de Álvarez (155,697). A pesar de su tamaño, Colima tiene una economía activa, especialmente en el sector primario. En 2021, la entidad produjo 3,863,329 toneladas de productos agropecuarios y pesqueros, ocupando el lugar 23 a nivel nacional. Sus principales productos agrícolas son el limón y la papaya, mientras que en el sector pecuario sobresalen la carne de bovino y ave.
El sector agropecuario aportó 5,285 millones de pesos al PIB estatal, representando el 5.2% del total del estado y el 0.9% del PIB primario nacional. Este desempeño refleja la importancia de Colima en la producción agrícola y pesquera del país, con productos destacados como el camarón y el atún.
Además de su economía, Colima se caracteriza por su juventud demográfica: la edad promedio de sus habitantes es de 29 años. Sin embargo, solo el 0.7% de la población habla alguna lengua indígena, siendo el náhuatl la más representativa.
Colima no solo es importante por su producción económica; también es un estado lleno de historia y cultura. Su capital alberga monumentos históricos como la Catedral Basílica Menor y murales que relatan episodios clave de la historia mexicana. Este estado costero también incluye las Islas Revillagigedo, una reserva ecológica reconocida por su biodiversidad.
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