La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este miércoles 25 de febrero en Palacio Nacional la tan esperada iniciativa de Reforma Electoral, acompañada de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y de Pablo Gómez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. Con 63 audiencias públicas y la participación de 181 expertos electorales como respaldo técnico, la propuesta promete cambiar de raíz las reglas del juego democrático en México. Su eje central es que nadie llegue al Congreso sin buscar el voto ciudadano: «Nadie puede quedarse en casa tranquilo esperando ser el número uno de la lista», sentenció la mandataria.
El primer gran golpe a la política tradicional es la eliminación de las listas plurinominales cerradas. La Cámara de Diputados mantendrá sus 500 integrantes —300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional—, pero ya ninguno podrá llegar a la curul por designación de las cúpulas partidistas; todos deberán buscar activamente el voto popular. En el Senado el cambio es más radical: desaparece por completo la lista de representación proporcional, quedando únicamente los dos senadores por mayoría y el de primera minoría por entidad federativa.
El segundo eje que sacude la agenda es la reducción del 25% en el gasto electoral total. Este recorte abarca el presupuesto del INE, los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), los tribunales y el financiamiento a los partidos políticos. Gómez fue tajante al calificar las elecciones mexicanas como «las más caras del mundo», y aseguró que la nueva reforma representaría «el cambio más importante en materia de fiscalización». Para ahorrar tiempo y recursos, además, la propuesta elimina el PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares), iniciando directamente los cómputos distritales definitivos.
El resto de los 10 puntos clave aborda temas igualmente trascendentes para la vida democrática: mayor fiscalización por parte del INE, facilidades para el voto de mexicanos en el extranjero, reducción de tiempos en radio y televisión, y una regulación expresa para el uso de inteligencia artificial en campañas, incluyendo la prohibición de bots y manipulación digital. A esto se suman dos medidas de alto impacto político: la prohibición del nepotismo en cargos de elección popular y la prohibición de la reelección consecutiva a partir de 2030.
Sheinbaum enviará la iniciativa al Congreso el próximo lunes para iniciar su proceso legislativo, aunque el camino no está exento de obstáculos. Sus propios aliados, el PVEM y el PT, han mostrado reservas por el recorte al financiamiento de partidos. La oposición del PAN ya calificó la reforma de «falta de consenso», mientras analistas señalan que la eliminación del PREP genera incertidumbre en la transparencia de los conteos nocturnos. México vive así uno de los debates democráticos más intensos de los últimos años.


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