Sedena y Guardia Nacional aseguran 7 mil 500 litros de combustible ilegal en Hidalgo

Un operativo contra el huachicoleo en Hidalgo dejó un decomiso significativo: más de 7 mil 500 litros de combustible fueron asegurados en la localidad de Texcaltitla, municipio de Singuilucán, una zona que desde hace años aparece en el radar por la presencia de redes dedicadas al robo y trasiego ilegal de hidrocarburos.​

La Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) informó que la acción se realizó en coordinación con la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional. Durante la intervención, las autoridades localizaron un inmueble presuntamente utilizado para resguardar y comercializar combustible de forma clandestina.​

En el lugar fueron asegurados 26 contenedores de distintas capacidades con el hidrocarburo, además de 10 metros de manguera de alta presión y una bomba presurizadora, equipo comúnmente empleado para el manejo y trasiego ilegal de combustible. El predio y los objetos decomisados quedaron bajo resguardo de la PGJEH para dar continuidad a las investigaciones correspondientes.​

Pese al hallazgo, el operativo no dejó personas detenidas, por lo que la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades y determinar quién operaba el sitio. La ausencia de detenidos vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales retos en el combate al huachicol: desmantelar la infraestructura, pero también identificar y capturar a quienes sostienen la operación logística y financiera.​

De acuerdo con datos referidos por la Sedena, Singuilucán es uno de los municipios más afectados por el robo de combustible en Hidalgo, entidad que en 2025 se ubicó en el cuarto lugar nacional por tomas clandestinas. En este contexto, el titular de la SSPH, Salvador Cruz Neri, indicó que se han reforzado los operativos, especialmente en municipios del sur del estado, donde operan grupos dedicados a la comercialización y distribución ilegal de hidrocarburo.​

El funcionario también reconoció que el escenario se ha complicado en zonas como Tula, tras la escisión de un grupo delictivo conocido como “Los H”, presuntamente ligado al tráfico de hidrocarburo con presencia hacia el Estado de México. Con el decomiso de Texcaltitla, las autoridades buscan enviar un mensaje de presión operativa, mientras la investigación federal deberá apuntar a lo más difícil: las redes que permiten que el combustible robado encuentre mercado y ruta.​

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