Plan B electoral se vota en comisiones del Senado, sin presencia del PT

El llamado Plan B de la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum dio este martes su primer paso fuerte en el Senado de la República, luego de que las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos avalaran el dictamen. El avance, sin embargo, no llegó con una foto de unidad plena: los dos senadores del PT en la Comisión de Puntos Constitucionales no estuvieron presentes en la sesión, y su partido reiteró que mantiene su desacuerdo con uno de los puntos más polémicos de la iniciativa.

La aprobación en comisiones se dio con 24 votos a favor y 11 en contra, y el dictamen fue turnado al Pleno del Senado para su discusión y votación al día siguiente. En el debate quedaron claramente definidos dos bloques: por un lado, Morena y el PVEM, que respaldaron la propuesta; por el otro, PAN, PRI y MC, que votaron en contra y advirtieron que la reforma abre la puerta para meter a la Presidenta de lleno en el clima electoral de 2027.

El punto central del conflicto está en la revocación de mandato. El proyecto aprobado en comisiones valida que este ejercicio pueda celebrarse el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, lo que en los hechos permitiría empatarlo con las elecciones intermedias del 6 de junio de 2027. Ese día no sería cualquier jornada: de acuerdo con Excélsior, se renovarán los 500 diputados federales, además de congresos locales, presidencias municipales y 17 gubernaturas.

Ahí es donde apareció la grieta del oficialismo. La vicecoordinadora del PT, Geovanna Bañuelos, dejó claro que su bancada no ha cambiado de postura y sigue rechazando que la revocación se realice el mismo día que los comicios federales intermedios. Su mensaje fue breve, pero político: el proceso aún no está cerrado y todavía podría haber cambios, ya sea en comisiones o en el pleno. En otras palabras, el PT no quiso romper de frente, pero tampoco quiso tragarse completo el diseño electoral impulsado desde Palacio.

Desde la oposición, las críticas fueron más frontales. Según las coberturas periodísticas, senadores de MC, PAN y PRI acusaron que la reforma permitiría a la presidenta hacer campaña en el contexto de la revocación, mientras al resto de las fuerzas políticas no se les abriría una cancha equivalente. Incluso Excélsior reportó que el dictamen avalado permite que la titular del Ejecutivo pueda difundir el proceso y promover el voto a su favor, justo en una elección concurrente con campañas para gubernaturas, diputaciones y alcaldías.

El bloque gobernante intentó enviar otra señal. Mientras sesionaban las comisiones, el coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, difundió una fotografía junto a Alberto Anaya, líder del PT, y Manuel Velasco, del Verde, acompañada del mensaje de que la coalición seguirá unida. Pero la imagen no borró el dato político de fondo: el Plan B sí avanzó, pero lo hizo con una ausencia que pesa y con un desacuerdo que no está resuelto.

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