Autoridades federales detuvieron en Zapopan, Jalisco, a Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “El Capitán Sol” o “Mike”, exintegrante de la Secretaría de Marina señalado dentro de las investigaciones por una presunta red de huachicol fiscal y contrabando de combustibles.
La captura fue realizada durante la noche del 1 de octubre, después de una diligencia de cateo en un inmueble ubicado en el fraccionamiento Villa Verona. En el operativo participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Policía Federal Ministerial, la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Solano contaba con una orden de aprehensión por su probable participación en delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos, de acuerdo con la información difundida por las autoridades federales.
Tras su detención, el exmarino fue trasladado bajo un fuerte dispositivo de seguridad para quedar a disposición de las autoridades federales. La Jornada reportó que sería llevado al Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, donde un juez de control deberá definir su situación jurídica durante la audiencia inicial.
La captura es resultado de una investigación que, según las autoridades, se prolongó durante cerca de 300 días e incluyó labores de inteligencia, análisis de información técnica y seguimiento de distintos domicilios y movimientos atribuidos al investigado dentro y fuera del país.
Las indagatorias oficiales identifican a Solano como un capitán de corbeta en retiro de la Secretaría de Marina y lo colocan como uno de los presuntos operadores de una estructura dedicada al contrabando de combustibles de Estados Unidos hacia México. La FGR ha relacionado dicha red con los hermanos Fernando y Roberto Farías Laguna, exmandos navales investigados por el mismo caso.
De acuerdo con documentos integrados a la investigación y testimonios citados por la FGR, Solano presuntamente funcionaba como enlace con funcionarios de aduanas y participaba en la coordinación de movimientos dentro de la estructura investigada. Reportes previos también lo señalaban como encargado de concentrar recursos obtenidos en distintas aduanas para posteriormente distribuirlos entre otros integrantes de la presunta red.
Las autoridades lo consideraban uno de los objetivos pendientes más relevantes dentro de la investigación. Tras su captura, fuentes citadas por La Jornada lo describieron como “el último elemento que restaba por detener” de ese núcleo de la organización investigada.
El caso forma parte de una investigación más amplia sobre presuntas operaciones de huachicol fiscal, término utilizado para describir esquemas mediante los cuales combustibles son introducidos o comercializados evitando el pago correcto de impuestos y controles aduaneros.
Ahora corresponderá al Ministerio Público federal presentar las imputaciones y al juez de control valorar los elementos de prueba. La detención y la orden de aprehensión no implican una sentencia de culpabilidad, por lo que Solano mantiene la presunción de inocencia mientras continúa el proceso judicial.


Deja una respuesta