La emergencia invisible: la depresión avanza entre adultos en México

A seis años del inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020, México enfrenta una emergencia silenciosa pero profunda: la depresión. De acuerdo con un análisis publicado por la UNAM en 2024, entre 3 y 6 millones de personas adultas viven con depresión, muchas sin diagnóstico ni tratamiento, lo que ha encendido alertas en instituciones de salud pública.

Una crisis que no terminó con la pandemia

Aunque la emergencia sanitaria concluyó oficialmente, sus efectos emocionales permanecen. El aislamiento, la pérdida de seres queridos, la inestabilidad económica y la incertidumbre dejaron secuelas que se reflejan en un aumento sostenido de los casos de depresión desde 2020, con especial impacto en los años posteriores y proyección crítica hacia 2026.

Datos oficiales confirman la alerta nacional

Un reporte difundido en septiembre de 2025 por el INEGI y la Organización Mundial de la Salud advierte que 1 de cada 4 personas adultas en México ha presentado síntomas de algún trastorno mental, siendo la depresión el más frecuente. Estas cifras colocan al país ante una crisis de salud mental de escala nacional.

Adultos mayores: el grupo más vulnerable

El INAPAM, en información publicada en 2024, señala que la depresión en personas adultas mayores suele pasar desapercibida. La soledad, enfermedades crónicas, duelos y el aislamiento social elevan el riesgo, mientras que muchos síntomas se confunden erróneamente con el envejecimiento.

La depresión no es tristeza: es una enfermedad

Especialistas subrayan que la depresión no es debilidad ni falta de voluntad. Es un padecimiento que puede provocar insomnio, fatiga constante, pérdida de interés, dificultad para concentrarse y, en casos graves, ideación suicida. Sin atención oportuna, sus consecuencias se agravan y afectan la vida personal, laboral y social.

Instituciones que brindan atención gratuita en México

Frente a este panorama, diversas instituciones públicas ofrecen atención psicológica gratuita o de bajo costo:

  • Línea de la Vida (800 911 2000), de la Secretaría de Salud, brinda apoyo emocional, contención en crisis y orientación psicológica las 24 horas.
  • Clínicas de Atención Psicológica de la UNAM, a través de sus facultades y centros comunitarios, ofrecen atención accesible y gratuita en algunos casos.
  • IMSS Bienestar, para personas sin seguridad social, cuenta con servicios de salud mental en unidades médicas.
  • INAPAM, canaliza a adultos mayores a programas de atención psicológica y redes de apoyo comunitario.

Las autoridades insisten en que buscar ayuda es un acto de responsabilidad, no de debilidad.

El estigma sigue siendo el mayor obstáculo

A pesar de la disponibilidad de servicios, millones no acuden por miedo al juicio social. Frases como “échale ganas” o “no exageres” siguen normalizando el sufrimiento emocional. Expertos advierten que romper el estigma es tan importante como ampliar los servicios.

Una deuda pendiente con la salud mental

Aunque el tema ha ganado visibilidad tras la pandemia, el presupuesto, la infraestructura y el personal especializado siguen siendo insuficientes. Ignorar la depresión tiene costos humanos y sociales: afecta la productividad, el tejido social y la calidad de vida. En 2026, el mensaje es claro: la salud mental también es salud pública.

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