Inflación sorprende a la baja: arranca 2026 en 3.79% durante enero

La inflación en México arrancó 2026 con un nuevo “jalón” en la cuesta de enero: en enero la variación anual del Índice Nacional de Precios al Consumidor se ubicó en 3.79 por ciento, por arriba del 3.59 por ciento registrado en el mismo mes de 2025 y rompiendo la racha de moderación que se había visto en el cierre del año pasado. Aunque el nivel sigue dentro del rango objetivo de Banxico (3 por ciento ±1 punto), el dato confirma que el inicio de año llegó con aumentos que ya se sienten en el bolsillo, impulsados, sobre todo, por ajustes de impuestos a productos de consumo cotidiano.

El componente subyacente, que excluye precios más volátiles como energéticos y agropecuarios, mostró la mayor presión: avanzó 0.60 por ciento mensual y 4.52 por ciento anual, su mayor alza en 22 meses, debido principalmente al encarecimiento de las mercancías, cuyos precios aumentaron 0.92 por ciento en el mes. En contraste, el índice no subyacente bajó 0.36 por ciento mensual, ayudado por descensos en productos como gas doméstico LP, transporte aéreo y algunos alimentos, que moderaron parcialmente el golpe inflacionario.

Entre los productos que más presionaron al alza destacan tres protagonistas de la canasta diaria: cigarros, refrescos envasados y el consumo en loncherías, fondas, torterías y taquerías. De acuerdo con el Inegi, los cigarrillos tuvieron un salto de 14.51 por ciento mensual, el mayor incremento en años, impulsado por el ajuste al IEPS aprobado para 2026; los refrescos embotellados subieron 5.53 por ciento, mientras que los servicios de fonda y comida corrida aumentaron 1.18 por ciento en el mes. A ellos se sumaron alzas importantes en productos como el limón (21.21 por ciento) y el plátano (12.96 por ciento), además de incrementos en vivienda propia, restaurantes y servicio doméstico.

Del otro lado de la balanza, algunos bienes y servicios ayudaron a contener la inflación de enero: el transporte aéreo, el huevo, el gas doméstico LP, el chile serrano y los servicios turísticos en paquete registraron bajas de precio que aportaron incidencias negativas al índice general. Sin embargo, estos descensos no fueron suficientes para compensar el impacto de los productos gravados con más impuestos ni de los alimentos que subieron por factores estacionales, de oferta y de costos de logística.

Para las familias, el mensaje es claro: la inflación ya no baja al ritmo de 2025 y enero marca un punto de atención para el resto del año. Especialistas advierten que el aumento al IEPS en cigarros y refrescos, sumado a presiones en alimentos y servicios, podría mantener la inflación alrededor de la parte alta del rango de Banxico durante varios meses, lo que complica el escenario para nuevos recortes en la tasa de interés, que hoy se mantiene en 7 por ciento. En la práctica, esto significa que la vida diaria se encarece en antojos, comidas fuera de casa y algunos básicos de la despensa, mientras los créditos se mantienen caros y la planeación del gasto se vuelve cada vez más indispensable.

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