Inflación en México cae a 3.10% en la primera quincena de julio

La inflación en México continuó perdiendo fuerza durante la primera quincena de julio de 2026 y se ubicó en 3.10% a tasa anual, su nivel más bajo desde diciembre de 2020, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía

.El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un incremento de apenas 0.07% frente a la quincena anterior, resultado que colocó a la inflación general cerca del objetivo puntual de 3% establecido por el Banco de México.

La cifra también fue menor al 3.55% registrado en la primera mitad de junio y quedó ligeramente por debajo del 3.12% esperado por especialistas consultados por Reuters. Con este resultado, la inflación acumuló ocho quincenas consecutivas de desaceleración.

La disminución estuvo impulsada principalmente por el comportamiento de los productos agropecuarios, especialmente algunas frutas y verduras cuyos precios habían registrado aumentos importantes durante meses anteriores.

El jitomate fue el producto que más se abarató, con una reducción quincenal de 13.18%. También bajaron el chile serrano, con 5.17%, y el tomate verde, con 3.24%.

En conjunto, los precios de frutas y verduras disminuyeron 1.50%, lo que ayudó a contener el crecimiento del indicador general y dio un respiro temporal al gasto de los hogares.

Sin embargo, que la inflación disminuya no significa que los precios hayan regresado a sus niveles anteriores. El dato indica que continúan aumentando, pero lo hacen a un ritmo menor que en los meses previos.

Mientras algunos alimentos bajaron, otros bienes y servicios registraron incrementos relacionados con la temporada vacacional.

El transporte aéreo encabezó las alzas, con un aumento de 12.44%, seguido por los servicios turísticos en paquete, con 6.22%, y la naranja, cuyo precio avanzó 6.02% durante los primeros 15 días de julio.

Estos incrementos muestran que el comportamiento de la inflación no es uniforme: algunos productos básicos se abarataron, mientras que viajar y contratar servicios turísticos resultó más costoso.

La inflación subyacente, considerada una referencia más estable porque excluye los productos con precios más volátiles, aumentó 0.16% durante la quincena y se ubicó en 3.95% anual.

Dentro de este componente, las mercancías registraron una inflación anual de 3.52%, mientras que los servicios se ubicaron en 4.36%. Este último rubro continúa siendo uno de los principales focos de presión sobre el costo de vida.

Aunque la inflación subyacente regresó al intervalo de variabilidad del Banco de México —de entre 2% y 4%—, todavía permanece por encima de la meta puntual de 3%.

Por su parte, el componente no subyacente, que incluye frutas, verduras, energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno, disminuyó 0.23% durante la quincena y registró una variación anual de apenas 0.21%.

La desaceleración representa una señal positiva, pues implica una menor presión sobre el poder adquisitivo de las familias. No obstante, los hogares pueden percibir el beneficio de manera distinta dependiendo de los productos y servicios que consumen.

Una familia que destine una parte importante de su ingreso a frutas y verduras podría notar cierto alivio, mientras que quienes planeen viajar durante las vacaciones enfrentarán aumentos en vuelos, hospedaje y paquetes turísticos.

El dato de julio podría dar margen al Banco de México para evaluar futuros movimientos en su tasa de interés, aunque la institución ha mantenido cautela debido a que las presiones inflacionarias todavía no han desaparecido por completo.

La tasa de referencia se mantiene en 6.5%, luego de que el banco central decidiera conservarla sin cambios ante los riesgos que todavía enfrenta la trayectoria de los precios.

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