Héroes de cuatro patas: el otro rostro del Ejército Mexicano

Cada 19 de febrero se conmemora el Día del Ejército Mexicano, pero más allá de los desfiles y uniformes impecables, hay un grupo que roba miradas y aplausos: los binomios caninos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). No llevan rango en el hombro, pero sí una misión clara: salvar vidas, detectar riesgos y apoyar en emergencias.

De acuerdo con reportes de medios nacionales, el Ejército cuenta con más de 300 perros en activo, entrenados para tareas de búsqueda y rescate, detección de narcóticos, explosivos y labores de seguridad estratégica.

De cachorro a héroe: así comienza su entrenamiento

Los caninos del Ejército comienzan su preparación desde los primeros meses de vida. El entrenamiento arranca prácticamente desde el nacimiento, con estimulación temprana y socialización constante.

Las razas más comunes son Pastor Belga Malinois, Pastor Alemán y Labrador Retriever, elegidas por su resistencia, inteligencia y capacidad olfativa. Un perro puede entrenar entre 12 y 18 meses antes de convertirse en operativo. Aquí no hay improvisación: cada ladrido está respaldado por disciplina.

Especialistas en salvar vidas

En tareas de rescate, estos perros pueden detectar vida bajo los escombros en cuestión de minutos. Los binomios caninos han participado en misiones tras sismos y desastres naturales dentro y fuera del país.

Un solo perro puede cubrir en minutos lo que a un equipo humano le tomaría horas. Su olfato es hasta 100 mil veces más sensible que el humano, lo que los convierte en aliados clave en emergencias.

Detección de sustancias y seguridad nacional

No todos buscan sobrevivientes. Algunos, como “Dune”, están especializados en detección de sustancias ilícitas. Otros trabajan en la identificación de explosivos en aeropuertos, carreteras y eventos masivos.

Estos perros son asignados a distintas regiones del país y trabajan bajo el esquema de “binomio”, es decir, siempre junto a un elemento militar con quien generan un vínculo permanente. No es solo adiestramiento: es confianza total.

Arkadas y la cooperación internacional

El caso de Arkadas, el perro donado por Turquía tras los terremotos de 2023, se volvió viral. El Ejército Mexicano documentó su crecimiento acelerado y su integración al equipo mexicano.

Este tipo de intercambios refuerza la cooperación internacional en materia de rescate, donde México ha ganado prestigio por la preparación de sus equipos caninos.

¿Cómo viven estos “soldados”?

Los binomios viven en instalaciones especiales, con áreas de entrenamiento, veterinarios y seguimiento constante. Según reportes oficiales, su jornada combina disciplina y juego, porque el entrenamiento positivo es clave en su desempeño.

Cuando concluyen su vida operativa —generalmente después de 8 a 10 años de servicio— muchos son adoptados por sus entrenadores o familias previamente seleccionadas.

Más que mascotas: piezas clave del Ejército

El Ejército Mexicano no solo cuenta con caninos, también con unidades ecuestres, pero los perros han cobrado especial protagonismo por su efectividad y cercanía con la población.

En cada emergencia, su presencia genera esperanza. En cada operativo, precisión. En cada misión, resultados.

Cifras que respaldan su labor

  • +300 perros en activo en la Sedena
  • Hasta 18 meses de entrenamiento especializado
  • Olfato 100 mil veces más sensible que el humano
  • Participación en misiones nacionales e internacionales de rescate

En el Día del Ejército Mexicano, los reflectores también apuntan a quienes no hablan, pero entienden órdenes, emociones y urgencias. Los caninos militares son prueba de que el servicio a la nación también se mide en ladridos, disciplina y lealtad.

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