Cocinan, limpian, cuidan y organizan espacios que permiten que millones de personas realicen sus actividades diarias. Sin embargo, durante mucho tiempo, su labor ha sido poco reconocida. En México, el trabajo del hogar remunerado es una de las actividades más importantes y al mismo tiempo más invisibilizadas del país.
De acuerdo con datos del INEGI, en México hay alrededor de 2.5 millones de personas dedicadas al trabajo del hogar remunerado, lo que representa cerca del 4% de la población ocupada. Esto significa que millones de hogares dependen directamente de su trabajo para funcionar.
Un trabajo con rostro de mujer
Uno de los datos más contundentes es que más del 90% de las personas trabajadoras del hogar son mujeres. Esta cifra refleja cómo esta actividad está profundamente ligada a los roles de género que históricamente se han asignado a las mujeres.
Además, muchas de ellas enfrentan dobles jornadas, ya que combinan el trabajo remunerado con las tareas domésticas en sus propios hogares.
Condiciones laborales: una deuda pendiente
A pesar de su importancia, gran parte de las trabajadoras del hogar no cuenta con prestaciones laborales. Según el INEGI, más del 70% no tiene acceso a servicios de salud ni seguridad social.
Esto implica que millones de personas trabajan sin protección ante enfermedades, accidentes o retiro, lo que evidencia una de las principales desigualdades en el mercado laboral mexicano.
Ingresos bajos y jornadas largas
En términos económicos, las cifras también muestran retos importantes. Los ingresos de las trabajadoras del hogar suelen ser menores al promedio nacional, y muchas de ellas laboran por jornadas extendidas.
Además, una gran parte trabaja por horas o en varios hogares, lo que dificulta la estabilidad laboral y el acceso a derechos.
CDMX: uno de los principales centros de empleo
La Ciudad de México concentra una parte importante de este sector. Debido a su tamaño y dinámica urbana, miles de trabajadoras del hogar se trasladan diariamente para laborar en distintas zonas de la capital.
Esto implica no solo jornadas laborales largas, sino también tiempos de traslado extensos, que aumentan la carga total de trabajo.
Formalización: avances, pero aún insuficientes
En los últimos años, se han impulsado esfuerzos para formalizar el trabajo del hogar, incluyendo la incorporación al sistema de seguridad social. Sin embargo, el porcentaje de trabajadoras registradas sigue siendo bajo en comparación con el total del sector.
Esto muestra que, aunque hay avances, la formalización aún es uno de los grandes pendientes.
Un trabajo que sostiene la economía del cuidado
Más allá de las cifras, el trabajo del hogar forma parte de lo que especialistas llaman economía del cuidado, es decir, todas aquellas actividades que permiten sostener la vida cotidiana.
Sin este trabajo, muchas otras actividades económicas simplemente no podrían realizarse. Por ello, su valor va mucho más allá de lo económico.
Más que cifras: reconocimiento y derechos
En el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, las cifras ayudan a dimensionar la magnitud del sector, pero también evidencian los retos pendientes.
Porque detrás de cada número hay historias, esfuerzo y dedicación. Y hoy más que nunca, el reconocimiento de sus derechos laborales es una conversación necesaria en México.

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