Madres y padres buscadores de diferentes colectivos de búsqueda han expresado su indignación y molestia ante los trabajos realizados por la Fiscalía de Jalisco y la Comisión Nacional de Búsqueda en el Rancho Izaguirre de Teuchitlán. Este predio ha sido señalado como un posible centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), donde se han encontrado más de mil 300 indicios de personas desaparecidas, incluyendo prendas de ropa, zapatos y restos óseos.
Los colectivos han denunciado que las autoridades no realizaron las diligencias necesarias, omitiendo pruebas importantes como prendas de ropa que aún se mantenían ocultas bajo piedras hasta el 20 de marzo. Además, señalaron que existen zonas del predio donde no se han realizado labores de búsqueda, lo que podría indicar la presencia de posibles fosas. Un ejemplo es una esquina de la bodega central, donde el cemento del piso suena hueco.
El recorrido organizado por las autoridades en el Rancho Izaguirre fue calificado por los buscadores como «un teatro», «una burla» y «un recorrido para turistas». Criticaron que no hay avances suficientes en las diligencias y que incluso se retiraron del lugar pruebas clave, lo que genera desconfianza entre los colectivos.
El titular de la Fiscalía General de la República, Alejandro Gertz Manero, ha expresado que no es creíble que las autoridades municipales y estatales no estuvieran enteradas de lo que ocurría en el rancho. Destacó que antes de determinar si la FGR puede atraer la investigación, se necesita una investigación previa para esclarecer los hechos.
La situación en Teuchitlán ha generado un gran impacto nacional e internacional, ya que el caso ha revelado la existencia de un centro de exterminio donde se han encontrado evidencias de torturas, reclutamiento forzado y asesinatos atribuidos al CJNG. Las madres buscadoras han pedido que se intensifiquen las investigaciones para encontrar a sus familiares desaparecidos y exigir justicia.
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