La Comisión Europea impuso a Google una multa de 890 millones de euros (aproximadamente mil millones de dólares) por infringir la Ley de Mercados Digitales (DMA), normativa que regula la competencia entre las grandes plataformas tecnológicas en la Unión Europea. La sanción, dividida en dos resoluciones, responde a prácticas anticompetitivas en su motor de búsqueda y en la tienda de aplicaciones Google Play.
La primera multa, de 460 millones de euros, corresponde a la forma en que Google presenta los resultados de Google Search. Bruselas concluyó que la empresa priorizó sus propios servicios, como Google Shopping, búsqueda de hoteles, transporte y resultados deportivos, por encima de los de sus competidores, destacándolos en los primeros lugares mediante elementos visuales y filtros que les otorgaban una ventaja injusta.
Restricciones en Google Play
La segunda sanción, por 430 millones de euros, está relacionada con las restricciones impuestas a los desarrolladores de aplicaciones que distribuyen sus productos a través de Google Play. La Comisión Europea determinó que la compañía limitó la posibilidad de que los desarrolladores informaran gratuitamente a los usuarios sobre ofertas más económicas disponibles en sus propios sitios web o en tiendas de aplicaciones alternativas.
Si bien la legislación permite a Google cobrar una comisión por los nuevos clientes obtenidos mediante Google Play, Bruselas considera que las condiciones y tarifas aplicadas resultan excesivas. Por ello, ordenó a la empresa tratar a sus competidores de manera “justa y no discriminatoria” en los resultados de búsqueda y permitir que los desarrolladores informen libremente sobre ofertas externas.
Plazo para cumplir
Además de las sanciones económicas, la Unión Europea dio a Google un plazo de 60 días para modificar sus prácticas. De no hacerlo, la compañía podría enfrentar multas periódicas adicionales equivalentes a hasta un 5% de su facturación anual global. Las investigaciones que derivaron en estas multas habían sido abiertas desde marzo de 2024 y abarcan lo hecho por la empresa hasta finales de 2025.
Google rechazó las sanciones y aseguró que perjudican a consumidores y empresas. La compañía argumentó que sus prácticas benefician a los usuarios al ofrecerles una experiencia integrada y que las restricciones en Google Play buscan mantener la seguridad y calidad de las aplicaciones distribuidas en su plataforma.
Tensión comercial con Estados Unidos
La decisión ocurre en un contexto de alta tensión comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump amenazara con imponer nuevos aranceles a productos europeos. La multa a Google, una de las empresas tecnológicas más emblemáticas de Estados Unidos, podría interpretarse como una respuesta europea a las políticas comerciales del mandatario estadounidense.
Con esta sanción, Bruselas refuerza su estrategia de regular el poder de las grandes tecnológicas y de sentar precedentes en la aplicación de la DMA. Para la Comisión Europea, el caso de Google es un ejemplo claro de por qué era necesario contar con una normativa más estricta que evite el abuso de posición dominante en el mercado digital.


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