Trump confirma que continuarán las incautaciones de petroleros venezolanos y no descarta guerra

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que continuarán las incautaciones de petroleros vinculados a Venezuela y dejó abierta la posibilidad de una guerra contra el gobierno de Nicolás Maduro, en medio de la escalada de tensión política, económica y militar en el Caribe. En una entrevista telefónica con NBC News, el mandatario fue preguntado explícitamente si descartaba un conflicto armado y respondió: “No lo descarto, no”, al tiempo que advirtió que “habrá más incautaciones de petroleros” que violen las sanciones estadounidenses.

Trump explicó que las fuerzas estadounidenses seguirán interceptando y confiscando buques sancionados que entren o salgan de Venezuela, en el marco de un “bloqueo” dirigido a golpear la principal fuente de ingresos del régimen chavista. “Si son lo suficientemente tontos como para seguir navegando, terminarán llegando a uno de nuestros puertos”, dijo, en referencia a los petroleros que operen en torno al país sudamericano, muchos de ellos señalados por Washington de violar sanciones o servir de fachada para operaciones de narcotráfico y financiamiento ilícito.

Según cifras citadas por medios estadounidenses, la campaña de operaciones aeronavales y ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental suma al menos 28 enfrentamientos y más de 100 personas fallecidas, incluidos incidentes que hoy son objeto de escrutinio en el Congreso por posibles excesos en el uso de la fuerza. La Casa Blanca sostiene que los operativos se dirigen contra barcos vinculados al narcotráfico, mientras acusa a Caracas de destinar los ingresos petroleros al “narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro”.

En la misma conversación, Trump evitó responder de forma directa si su objetivo final es derrocar a Nicolás Maduro, pero lanzó un mensaje velado: “Él sabe exactamente lo que quiero. Lo sabe mejor que nadie”, dijo, sin ofrecer más detalles sobre el alcance político o militar de su estrategia. El presidente también afirmó que no se siente obligado a informar de antemano al Congreso sobre eventuales acciones militares, al argumentar que teme filtraciones: “No me importaría, pero no tengo por qué decírselo… solo espero que no lo filtren”, declaró.

Del lado venezolano, el gobierno de Maduro calificó el bloqueo de petroleros y las incautaciones como una “grotesca amenaza” y un “asedio” contra su soberanía, y anunció que la Armada Bolivariana escoltará buques petroleros en aguas del Caribe para disuadir operaciones de intercepción. Voceros oficiales sostienen que el petróleo y el gas venezolanos “son de Venezuela” y que, si Estados Unidos los quiere, “tiene que pagar”, rechazando que el país haya “robado” activos energéticos a compañías estadounidenses, como afirma Trump.

Analistas citados en prensa internacional advierten que la combinación de bloqueo económico, incautaciones de naves, despliegue militar y retórica bélica ha llevado la relación entre Washington y Caracas a uno de sus puntos más críticos en años recientes. Aunque no hay una declaración formal de guerra, el reconocimiento público de que esa opción “sigue sobre la mesa” y de que las operaciones contra petroleros continuarán alimenta el temor de una escalada que desborde el ámbito de las sanciones y derive en un conflicto abierto, con impacto regional en materia de seguridad, migración y mercados energéticos.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.