Trump amenaza con bloquear la apertura de un nuevo puente entre Canadá y Estados Unidos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con bloquear la apertura del Puente Internacional Gordie Howe, la nueva conexión fronteriza que unirá Detroit (Michigan) con Windsor (Ontario), si Canadá no ofrece “compensaciones completas” y un trato que considere “justo y respetuoso” hacia Washington. El viaducto, de 2.4 kilómetros de longitud, está prácticamente terminado y se esperaba que entrara en operación este año tras concluir sus pruebas técnicas, como parte de un corredor clave para el comercio en América del Norte.

Qué exige Trump a Canadá

En mensajes publicados en Truth Social, Trump advirtió que “no permitirá” que el puente se abra hasta que Estados Unidos reciba una “compensación completa por todo lo que le hemos dado” y hasta que Canadá trate a su país con la “justicia y el respeto que merece”. El mandatario aseguró que iniciará “de inmediato” negociaciones con Ottawa, y ha sugerido que Washington debería poseer “al menos la mitad de este activo”, pese a que la obra fue financiada mayoritariamente por el gobierno canadiense.

Trump también ha criticado que no se utilizara acero estadounidense en la construcción y ha vinculado su postura con recientes acercamientos comerciales entre Canadá y China, que considera perjudiciales para la industria y los trabajadores de Estados Unidos. La amenaza se suma a otras advertencias del presidente sobre la posible imposición de nuevos aranceles a productos canadienses, lo que refuerza la percepción de una nueva escalada en las tensiones comerciales bilaterales.

Un puente estratégico para el comercio

El Puente Internacional Gordie Howe es uno de los proyectos de infraestructura más importantes entre ambos países y complementará al saturado Puente Ambassador, hoy la principal vía entre Detroit y Windsor. El corredor Windsor‑Detroit concentra más del 20% del tránsito comercial terrestre entre Canadá y Estados Unidos y es vital para cadenas productivas como la automotriz, agrícola y de transporte de carga.

La obra, con un costo estimado de 5.7 mil millones de dólares canadienses, fue financiada por el gobierno de Canadá y será administrada por la Windsor‑Detroit Bridge Authority (WDBA), una entidad pública canadiense encargada de la operación, mantenimiento, seguridad y cobro de peajes en ambos extremos, mientras Estados Unidos participa en control fronterizo y aduanero. El puente contará con seis carriles de circulación (tres por sentido) y un corredor peatonal y ciclista, ofreciendo una infraestructura más moderna y con mayor capacidad que la actual.

Reacciones en Michigan y Canadá

Políticos y empresarios en Michigan han alertado que bloquear la apertura del Gordie Howe dañaría la economía local, afectaría cadenas de suministro y pondría en riesgo miles de empleos en ambos lados de la frontera. La senadora demócrata Elissa Slotkin calificó el proyecto como un “gran beneficio” para el estado, al destacar que permitirá mover carga prácticamente desde Montreal hasta Miami sin detenerse en un semáforo, reduciendo tiempos y costos logísticos.

Del lado canadiense, el gobierno del primer ministro Carney ha presentado el puente como una apuesta estratégica para fortalecer el intercambio con su principal socio comercial, subrayando que la inversión busca garantizar un cruce moderno, seguro y menos congestionado. Autoridades en Ottawa ven las declaraciones de Trump como una forma de presión económica y política, en un momento de fricciones por temas como aranceles, subsidios industriales y la relación de Canadá con China.

¿Puede realmente bloquear el puente?

Medios estadounidenses señalan que no está claro qué mecanismos legales utilizaría Trump para impedir la apertura del Gordie Howe, dado que se trata de un proyecto financiado y administrado por Canadá, con acuerdos bilaterales ya firmados. Analistas apuntan que el presidente podría intentar demorar permisos, inspecciones de seguridad, certificaciones ambientales o la asignación de personal de aduanas y seguridad fronteriza, lo que en la práctica podría retrasar el inicio de operaciones.

Sin embargo, cualquier intento de bloqueo prolongado podría enfrentar impugnaciones judiciales en Estados Unidos y presiones políticas internas de estados y empresas afectadas por el impacto en el comercio. Por ahora, el gobierno canadiense no ha anunciado cambios en el calendario técnico de la obra, pero la amenaza de Trump añade un nuevo foco de incertidumbre a la relación bilateral justo cuando el T‑MEC se acerca a su revisión prevista para 2026.

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