El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a recurrir a la amenaza arancelaria al asegurar que podría imponer un “gran arancel” a México por un brote de infecciones intestinales que autoridades sanitarias estadounidenses relacionan de manera preliminar con lechuga producida en territorio mexicano.
La declaración se produjo durante una conversación con periodistas y tuvo un tono irónico. Trump comparó el brote atribuido a la lechuga con el humo de los incendios forestales procedente de Canadá y preguntó qué problema era preferible enfrentar: “la lechuga o el humo”. Posteriormente dijo que probablemente elegiría el humo.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha anunciado formalmente un arancel específico contra la lechuga mexicana, ni ha publicado una orden ejecutiva, investigación comercial o porcentaje aplicable relacionado directamente con el brote sanitario.
Las palabras del mandatario se conocen mientras la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, la FDA, investiga un brote de ciclosporiasis registrado en varios estados y vinculado preliminarmente con lechuga iceberg rallada servida en restaurantes Taco Bell.
FDA investiga lechuga procedente de México
La FDA informó que su investigación de trazabilidad identificó coincidencias en un proveedor de lechuga iceberg procedente de México, utilizada en establecimientos de Taco Bell de Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental. La investigación, sin embargo, continúa abierta y todavía se analizan muestras y cadenas de distribución.
El brote es provocado por el parásito Cyclospora cayetanensis, causante de la ciclosporiasis. La enfermedad puede provocar diarrea frecuente, pérdida de apetito, dolor abdominal, inflamación, náuseas, fatiga y pérdida de peso. En algunos pacientes, las evacuaciones pueden ser intensas o explosivas.
Las autoridades sanitarias estadounidenses han reportado miles de casos de Cyclospora durante la temporada, aunque no todos están relacionados con la misma fuente. En el brote asociado específicamente con la lechuga servida en Taco Bell se han registrado hospitalizaciones, pero no fallecimientos.
Como medida preventiva, Taylor Fresh Foods retiró del mercado estadounidense la lechuga iceberg procedente del centro de México. La compañía también suspendió temporalmente el abastecimiento desde esa zona, mientras continúan las investigaciones.
México descarta contaminación en muestras
El Gobierno mexicano rechazó que exista evidencia concluyente de que la lechuga nacional haya originado el brote. La Secretaría de Salud señaló que las pruebas realizadas en productos, materias primas y agua de las instalaciones de Taylor Farms México resultaron negativas a la presencia de Cyclospora.
Las autoridades mexicanas analizaron 10 muestras mediante pruebas moleculares y aseguraron que ninguna presentó rastros del parásito. También participaron la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria.
El secretario de Salud, David Kershenobich, sostuvo que no existen elementos suficientes para responsabilizar a México y explicó que las inspecciones y análisis de trazabilidad continuarán para determinar en qué punto de la cadena pudo presentarse la contaminación.
La propia FDA advierte que la investigación de un alimento no significa automáticamente que este sea la causa definitiva de un brote, ya que los procesos de rastreo también buscan descartar productos, proveedores o centros de distribución.
Amenaza surge en medio de nuevas tensiones comerciales
El comentario de Trump se produce en un momento de renovadas tensiones comerciales. Estados Unidos anunció recientemente nuevos aranceles de 10% y 12.5% para productos de decenas de socios comerciales, bajo el argumento de combatir mercancías vinculadas con trabajo forzoso.
En el caso de México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que los productos que cumplen con las reglas del T-MEC seguirán exentos y que alrededor de 85% de las exportaciones mexicanas conservarán el acceso sin arancel al mercado estadounidense.
Por ello, la eventual aplicación de una tarifa específica a la lechuga mexicana requeriría una decisión formal adicional y posiblemente una justificación comercial o sanitaria distinta a la expresada en la conversación informal del presidente.
La declaración generó atención porque Trump ha convertido los aranceles en una herramienta frecuente de presión política y económica. Sin embargo, en este caso, sus palabras no han sido acompañadas por una medida oficial ni por detalles sobre su alcance, fecha de entrada en vigor o mercancías afectadas.
Mientras la investigación sanitaria continúa, las autoridades recomiendan a los consumidores estadounidenses evitar la lechuga iceberg rallada señalada en la alerta de la FDA y buscar atención médica si presentan diarrea intensa o síntomas que duren más de tres días.


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