La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que la crisis energética en Cuba se ha agravado al punto de poner en riesgo servicios esenciales y derechos humanos básicos, y llamó a todas las partes a apostar por el diálogo para evitar un posible “colapso” humanitario en la isla. António Guterres, secretario general, expresó su “preocupación” por el deterioro de la situación y reiteró el llamado a levantar medidas unilaterales que agravan el cuadro socioeconómico.
Escasez de combustible y apagones prolongados
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU explicó que la crisis se produce en un contexto de embargo comercial y financiero de décadas, eventos climáticos extremos y nuevas restricciones de Estados Unidos a los envíos de petróleo a Cuba, incluyendo un bloqueo de combustible y presiones a terceros países para que no abastezcan a la isla. La escasez se agravó tras la suspensión abrupta de crudo venezolano y una orden de Donald Trump que amenaza con aranceles a países que vendan petróleo a La Habana, lo que ha provocado apagones de más de 20 horas en varias zonas.
La ONU advirtió que la falta de combustible está comprometiendo servicios esenciales: unidades de cuidados intensivos, salas de urgencias, producción y almacenamiento de vacunas, bancos de sangre y medicamentos sensibles a la temperatura, así como los sistemas de bombeo de agua y refrigeración de alimentos. Los cortes eléctricos prolongados también afectan el transporte, la cadena de frío de alimentos y la actividad económica, aumentando el riesgo de crisis de salud pública y de inseguridad alimentaria.
Crisis económica y humanitaria en deterioro
La ONU describió a Cuba como un país sumido desde hace al menos seis años en una grave crisis económica, marcada por fuerte inflación, escasez de alimentos y medicinas, caída del turismo y baja productividad de su economía centralizada, ahora agravada por el bloqueo energético. En las calles se multiplican las colas para conseguir combustible y productos básicos, mientras se reportan calles vacías, vuelos cancelados y un creciente uso de carbón, paneles solares y motos eléctricas como alternativas improvisadas ante la falta de gasolina y diésel.
La Oficina de Derechos Humanos subrayó que la crisis tiene un impacto cada vez más grave en los derechos humanos de la población, en particular el derecho a la salud, la alimentación, el agua y un nivel de vida adecuado. Los expertos de la ONU alertaron que los objetivos políticos no pueden justificar acciones que terminen vulnerando derechos básicos, y pidieron que las medidas que adopten los Estados eviten efectos indiscriminados sobre la población civil.
Llamado al diálogo y a levantar sanciones
Ante este escenario, la ONU reiteró su llamado a todos los Estados a “levantar medidas sectoriales unilaterales”, en referencia a sanciones y restricciones que impactan directamente en el acceso de Cuba a combustible, financiamiento y bienes esenciales. La organización insistió en que las diferencias políticas deben resolverse mediante el diálogo y no a través del aislamiento o la presión económica, que termina castigando, sobre todo, a los sectores más vulnerables.
Guterres, a través de su portavoz, pidió redoblar los esfuerzos diplomáticos para buscar salidas negociadas que permitan restablecer flujos mínimos de petróleo y ayuda, y llamó a la comunidad internacional a apoyar operaciones humanitarias en la isla, priorizando el respaldo a sistemas de salud, agua y alimentación. La ONU recordó que año tras año, una amplia mayoría de los países miembros ha votado en la Asamblea General contra el embargo estadounidense, subrayando el consenso global en torno a la necesidad de eliminar esas restricciones.
Petición de protección para la población cubana
Un grupo de relatores de la ONU condenó de forma específica el bloqueo de combustible a Cuba y se dijo preocupado por sus consecuencias humanitarias, señalando que los apagones prolongados ya están afectando la refrigeración de alimentos, el funcionamiento de hospitales y el suministro de agua potable, y que podrían disparar enfermedades y malnutrición si la situación se mantiene. Los expertos pidieron adoptar medidas urgentes para proteger a la población, incluyendo excepciones humanitarias claras en cualquier régimen de sanciones.
La ONU enfatizó que Cuba “no podrá soportar indefinidamente” una combinación de crisis interna, bloqueo externo y colapso energético, y subrayó que el tiempo para evitar un escenario de colapso humanitario es limitado. En este contexto, la organización hizo un llamado tanto al gobierno cubano como a los Estados que aplican sanciones para que apuesten por el diálogo, la cooperación y el respeto al derecho internacional, con el objetivo de aliviar de inmediato el sufrimiento de la población.


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