Gobierno de Colombia declara tres días de duelo nacional por el terremoto

El Gobierno de Colombia decretó tres días de duelo nacional en memoria de las víctimas del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país el lunes 10 de agosto. La medida fue anunciada por el presidente Abelardo de la Espriella y comenzó este miércoles, en medio de las labores de rescate, atención a los heridos y evaluación de daños en varias regiones del territorio nacional.

Durante el periodo de duelo, la bandera de Colombia permanecerá a media asta en edificios públicos, embajadas y oficinas consulares en el extranjero. El decreto presidencial expresa la solidaridad del Gobierno con las familias y amigos de las personas fallecidas, además de reconocer la dimensión de una tragedia que ha dejado graves afectaciones humanas y materiales.

El sismo ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El movimiento fue percibido en ciudades como Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia y Bogotá, así como en zonas de Ecuador y Panamá. Las autoridades lo han descrito como el terremoto más devastador registrado en Colombia en lo que va del siglo.

Aumenta el número de víctimas

Los balances sobre personas fallecidas han cambiado conforme los equipos de emergencia llegan a las zonas más afectadas. Mientras el Gobierno nacional reportó al menos 181 muertos, autoridades regionales y organismos de socorro elevaron la cifra a cerca de 240 víctimas, con la posibilidad de que el número continúe aumentando durante las labores de búsqueda.

La diferencia entre los conteos responde a la dificultad para acceder a comunidades aisladas, a la falta de comunicación en algunas regiones y a la identificación de cuerpos recuperados entre los escombros. Los principales trabajos de rescate se concentran en Cali y Pereira, donde decenas de edificios colapsaron o sufrieron daños estructurales graves.

Además de las víctimas mortales, se reportan cientos de personas heridas y miles de viviendas dañadas. Hospitales y centros de atención médica trabajan bajo presión para atender a los lesionados, mientras brigadas especializadas revisan inmuebles que podrían representar un riesgo para sus ocupantes.

Desastre nacional y ayuda internacional

El Gobierno colombiano declaró la situación de desastre nacional para facilitar la coordinación de recursos, acelerar la atención a las comunidades afectadas y permitir el despliegue de ayuda humanitaria. Las autoridades trabajan en la habilitación de refugios, distribución de alimentos y agua, así como en la recuperación de servicios básicos.

Equipos de rescate extranjeros también se sumaron a las operaciones. Brigadistas mexicanos viajaron a Colombia para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes, especialmente en zonas donde continúan las tareas de remoción de escombros. La Unión Europea anunció además una ayuda de 2 millones de euros para apoyar la respuesta humanitaria y la atención a las personas damnificadas.

Continúa la emergencia

Las autoridades mantienen vigilancia ante posibles réplicas y nuevos derrumbes en estructuras debilitadas. Por ello, pidieron a la población no regresar a viviendas con grietas o daños visibles hasta que sean revisadas por personal especializado.

El duelo nacional busca acompañar a las familias en un momento de dolor, pero la emergencia continúa en las regiones más golpeadas. El reto inmediato es localizar a posibles sobrevivientes, atender a los heridos, garantizar alojamiento a quienes perdieron sus casas y comenzar la reconstrucción de las comunidades afectadas.

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