El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión por tres días de los nuevos aranceles del 50% sobre ciertos productos canadienses, después de que Washington y Ottawa alcanzaran un acuerdo de último minuto menos de dos horas antes de que entraran en vigor las sanciones. El anuncio se realizó a través de la red social Truth Social, donde Trump confirmó que ambos países “tienen un ACUERDO”, sujeto a la finalización de documentos oficiales.
Los aranceles, que debían entrar en vigor a la medianoche del martes 18 de agosto, afectaban a cerca de 20,000 millones de dólares en bienes, alrededor del 5% de las importaciones estadounidenses procedentes de Canadá. Entre los productos impactados se encontraban el vino, los bastones de hockey, el cemento y otros bienes que normalmente estarían exentos bajo el tratado de libre comercio T-MEC (USMCA).
Negociaciones intensas hasta el final
La pausa de tres días da tiempo a ambos países para finalizar los detalles del acuerdo y negociar una resolución más amplia. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, confirmó que se ha logrado un “progreso sustancial”, aunque advirtió que aún queda “trabajo importante por hacer”. Las conversaciones entre los equipos de negociación continuaron durante la madrugada del miércoles, con el objetivo de cerrar los términos definitivos antes de que expire la suspensión temporal.
El representante comercial de Estados Unidos, Jameson Greer, indicó que el acuerdo incluirá acceso amplio al mercado estadounidense, compromisos de seguridad económica y alineación del comercio digital. La Casa Blanca informó que Canadá se comprometió a abordar las preocupaciones estadounidenses relacionadas con tarifas sobre lácteos, bebidas alcohólicas y vehículos automotores, temas que habían sido el principal detonante de la disputa comercial.
El contexto de la disputa
Trump había ordenado el mes anterior la imposición de aranceles del 50% a diversos bienes canadienses, alegando un “trato discriminatorio” por parte de Canadá hacia productos estadounidenses. El mandatario estadounidense utilizó una ley de la era de la Gran Depresión para justificar las medidas, que buscaban presionar a Ottawa para eliminar barreras comerciales provinciales y modificar su sistema de gestión de la oferta láctea.
La amenaza de aranceles generó preocupación en ambos lados de la frontera, especialmente en sectores como la industria automotriz, la producción de alcohol y el comercio de productos agrícolas. Analistas advirtieron que, aunque los aranceles afectaban solo una pequeña parte del comercio bilateral, podrían haber envenenado las negociaciones más amplias sobre el T-MEC, que Washington anunció que no renovaría automáticamente y sometería a revisión anual.
Próximos pasos
La suspensión de tres días establece una nueva fecha límite para que ambos países concreten los términos del acuerdo. Si las negociaciones fracasan, los aranceles del 50% entrarían en vigor automáticamente, lo que podría desencadenar una escalada comercial con repercusiones económicas para ambas naciones.
El acuerdo también se vincula con la posibilidad de reactivar el proyecto del oleoducto Keystone XL, cancelado durante el gobierno de Joe Biden y defendido reiteradamente por Trump. Aunque el mandatario no ofreció detalles específicos sobre los términos del pacto, la mención del oleoducto sugiere que podría formar parte de las concesiones canadienses para evitar las sanciones arancelarias.


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