Estados Unidos anunció una ofensiva sin precedentes contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al ofrecer más de 100 millones de dólares en recompensas por información que lleve a la captura de cinco de sus principales líderes. La medida fue presentada por el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado como parte de una estrategia para debilitar la estructura de mando de una de las organizaciones criminales más violentas y extendidas de México.
El fiscal general adjunto interino de Estados Unidos, Todd Blanche, informó que fueron abiertas cinco acusaciones federales en cortes de Nueva York y Washington, DC, dirigidas contra altos mandos del cártel. De acuerdo con la versión oficial, los imputados son responsables de tráfico de drogas, especialmente de fentanilo, así como de delitos relacionados con armas de fuego y operación criminal transnacional.
Washington eleva la presión
Entre los señalados destaca Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón”, “03” y “Tricky Tres”, identificado por autoridades estadounidenses como el nuevo líder del CJNG y por quien la recompensa fue elevada a 25 millones de dólares. Washington lo considera una pieza clave en la continuidad de la organización tras el debilitamiento de la estructura tradicional encabezada por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
El paquete de recompensas también incluye montos millonarios para otros perfiles de alto rango de la organización. Entre ellos figuran Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, “Comandante”, “Bravo 2”, “Audi” y “Mata Jefes”; Julio Alberto Castillo Rodríguez, alias “El Chorro”; Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”; Ricardo Ruiz Velasco, alias “La Tripa”; Julio César Montero Pinzón, alias “Tarjetas”; y Carlos Andrés Rivera Varela, alias “La Firma”, todos considerados por Estados Unidos como operadores relevantes en distintas áreas del cártel, desde la logística hasta la violencia armada.
Las autoridades estadounidenses subrayaron que el anuncio no se limita al simbolismo político, sino que forma parte de una ofensiva coordinada para cortar redes financieras, rutas de distribución y mecanismos de protección del grupo criminal. Además de las recompensas, se prevén nuevas restricciones de visa y medidas para rastrear activos y colaboradores del cártel dentro y fuera de México.
CJNG, en la mira por fentanilo
La administración estadounidense insiste en que el CJNG es uno de los actores principales en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, una crisis que ha disparado muertes por sobredosis en ese país y ha convertido al narcotráfico mexicano en un tema prioritario de seguridad nacional. En ese contexto, el gobierno de Donald Trump ha endurecido su discurso contra los cárteles y ha elevado la presión diplomática sobre México.
La designación del CJNG como organización terrorista extranjera por parte de Washington amplía el margen legal para perseguir sus operaciones, congelar activos y coordinar acciones con otras agencias federales. Para el gobierno estadounidense, el uso de premios millonarios busca incentivar información de inteligencia que permita localizar a los líderes del grupo y avanzar en sus procesos judiciales.
Golpe político y judicial
El anuncio también tiene un fuerte componente político, pues marca una de las acciones más agresivas de Estados Unidos en años contra un cártel mexicano. Aunque no se trata de una operación militar, sí representa una señal clara de que Washington pretende ir tras la cúpula del CJNG con una combinación de justicia penal, incentivos económicos y presión internacional.
Hasta ahora, no hay una reacción pública detallada del gobierno mexicano sobre el nuevo paquete de recompensas, pero la ofensiva vuelve a colocar al CJNG en el centro de la agenda bilateral de seguridad. Para las autoridades estadounidenses, la prioridad es clara: debilitar a la red criminal mediante la captura de sus principales jefes y cortar el flujo de drogas que alimenta la crisis de opioides en su territorio.


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