Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador y uno de los principales líderes históricos del Cártel de Sinaloa, fue condenado este lunes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por una corte federal de Estados Unidos.
La sentencia fue dictada por el juez federal Brian Cogan, del Tribunal del Distrito Este de Nueva York, durante una audiencia celebrada en Brooklyn. El narcotraficante mexicano también deberá entregar 15 mil millones de dólares como parte del decomiso de las ganancias obtenidas mediante sus actividades criminales.
Zambada, de 76 años, había aceptado su responsabilidad penal en agosto de 2025 por encabezar una empresa criminal continua y participar en actividades de delincuencia organizada bajo la legislación estadounidense conocida como RICO.
Al declararse culpable, el exlíder del Cártel de Sinaloa evitó enfrentar un juicio y logró que el Departamento de Justicia de Estados Unidos no solicitara la pena de muerte. La audiencia para determinar su condena había sido aplazada en más de una ocasión a petición de su defensa.
Las autoridades estadounidenses acusaron a Zambada de encabezar durante cerca de cuatro décadas una red dedicada al tráfico de grandes cantidades de cocaína, heroína, metanfetaminas, marihuana y fentanilo hacia Estados Unidos.
El Departamento de Justicia aseguró que la organización utilizó sobornos, amenazas y actos de violencia para proteger sus operaciones, ampliar sus rutas de distribución y mantener el control de territorios estratégicos para el traslado de drogas.
Durante la audiencia, el juez Cogan aceptó recomendar que Zambada sea enviado a una prisión federal con servicios médicos especializados, luego de que sus abogados solicitaran atención para sus problemas de salud física y mental.
La decisión sobre el penal en el que permanecerá recluido corresponderá a la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos. Por la naturaleza de la condena, “El Mayo” deberá pasar el resto de su vida bajo custodia estadounidense.
Zambada fue detenido el 25 de julio de 2024 después de llegar en una aeronave privada a un aeropuerto cercano a El Paso, Texas, acompañado de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El narcotraficante afirmó posteriormente que fue secuestrado en México y trasladado mediante engaños a territorio estadounidense. Su detención provocó cuestionamientos sobre la participación de autoridades de Estados Unidos y abrió un nuevo periodo de tensión entre ambos países.
La captura también profundizó la disputa interna entre las facciones conocidas como Los Mayos y Los Chapitos, enfrentamiento que desencadenó una escalada de violencia en distintas regiones de Sinaloa.
El caso volvió a generar controversia recientemente, después de que se difundiera información que relacionaba al FBI con la operación mediante la cual Zambada fue llevado a Estados Unidos, pese a que autoridades estadounidenses habían negado inicialmente una intervención oficial.
La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó entonces una explicación y exigió que las agencias estadounidenses compartieran toda la información disponible con el Gobierno de México.
Con esta sentencia, Zambada se convierte en el segundo gran fundador del Cártel de Sinaloa condenado a cadena perpetua en Estados Unidos. Joaquín “El Chapo” Guzmán recibió la misma pena en 2019 y actualmente permanece recluido en una prisión federal de máxima seguridad.
El Departamento de Justicia estadounidense calificó la sentencia como el cierre de una etapa histórica dentro del Cártel de Sinaloa y aseguró que continuará persiguiendo a los integrantes de organizaciones criminales transnacionales.


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