Los medios estadounidenses CNN, MS NOW y Politico presentaron este lunes una demanda contra la administración del presidente Donald Trump, luego de que la Casa Blanca les revocara las credenciales y les impidiera el acceso a sus instalaciones. Las empresas de comunicación sostienen que la medida vulnera sus derechos constitucionales y representa una represalia por el contenido de su cobertura periodística
La demanda fue presentada ante el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito de Columbia y solicita que un juez ordene la restitución inmediata de las credenciales de los periodistas. Las organizaciones también pidieron una medida de emergencia que les permita recuperar el acceso mientras el proceso judicial continúa
Medios alegan violación a la Primera Enmienda
En un comunicado conjunto, CNN, MS NOW y Politico afirmaron que notificaron al gobierno su decisión de acudir a los tribunales para proteger los derechos amparados por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Los medios defendieron el principio de que el gobierno no puede decidir qué informa o publica la prensa con base en su desacuerdo con la cobertura
Las empresas aseguraron que la Casa Blanca revocó las credenciales sin previo aviso ni un procedimiento formal. También argumentaron que la decisión amenaza la libertad de prensa y el derecho del público a recibir información independiente sobre las actividades del presidente y su administración
Trump acusa a medios de difundir “noticias falsas”
El conflicto comenzó cuando Trump anunció el viernes que prohibiría el acceso de CNN, MS NOW y Politico a la Casa Blanca. El mandatario justificó la medida al acusar a los tres medios de difundir “noticias falsas” y de realizar una cobertura que, en su opinión, carece de credibilidad
Trump también cuestionó a Politico por una suscripción gubernamental de ocho millones de dólares que, según él, habría sido aprobada durante el gobierno del expresidente Joe Biden. El presidente estadounidense calificó esa operación como irregular y vinculó sus críticas con la decisión de impedir el ingreso de los periodistas
Reporteros de los tres medios fueron impedidos de entrar al complejo presidencial el sábado. Además, a CNN y MS NOW se les prohibió utilizar cámaras, equipos de televisión y otros recursos técnicos dentro de los terrenos de la Casa Blanca, lo que afectó su capacidad para cubrir directamente las actividades oficiales
Disputa por el acceso de la prensa
La Casa Blanca también retiró a CNN la asignación como representante del grupo de televisión que cubre las actividades presidenciales, una función que durante décadas permitió organizar la cobertura conjunta de los medios audiovisuales. La decisión agravó el enfrentamiento entre la administración Trump y las organizaciones periodísticas
En solidaridad con los medios vetados, ABC, CBS, NBC y Fox suspendieron temporalmente la cobertura televisiva conjunta de las actividades de la Casa Blanca. La medida busca cuestionar el criterio utilizado por el gobierno para seleccionar qué periodistas pueden ingresar y cuáles quedan fuera de las instalaciones presidenciales
Batalla legal por libertad de prensa
La demanda está dirigida contra Trump, su jefa de gabinete Susie Wiles, el director de comunicación de la Casa Blanca Steven Cheung y el responsable del Servicio Secreto, Sean Curran. Los medios sostienen que las autoridades no pueden retirar credenciales por motivos relacionados con el enfoque editorial o con la inconformidad del presidente respecto de determinadas publicaciones
El caso podría ser revisado por un juez federal en los próximos días, con audiencias y argumentos de la administración Trump previstos para esta misma semana. La resolución podría establecer límites sobre la capacidad del gobierno para restringir el acceso de periodistas a espacios oficiales y determinar si el veto constituyó una forma de discriminación por punto de vista
La Sociedad Interamericana de Prensa también criticó la decisión y advirtió que utilizar el acceso institucional como mecanismo de presión contra medios críticos representa un riesgo para la libertad de expresión. El proceso será seguido de cerca por organizaciones de periodistas y defensores de derechos constitucionales en Estados Unidos.


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