Brote de ébola en la RD Congo es el más letal de la historia: OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) se ha convertido en el más letal registrado en la historia del país y el segundo más grande a nivel mundial, solo superado por la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016. Las autoridades sanitarias confirmaron más de 4,900 casos y al menos 2,300 muertes, con una tasa de letalidad cercana al 47%.

El brote, causado por el virus Bundibugyo, una variante del virus del ébola, comenzó en mayo de 2026 en la provincia de Ituri, en el noreste del país, pero se ha expandido rápidamente a otras cinco provincias: Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé, Tshopo y Bas-Uélé. En total, la epidemia afecta ya a 54 zonas de salud y se propaga a una velocidad sin precedentes, con registros semanales que superan los 500 nuevos casos y 300 fallecimientos.

Expansión sin control

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que la situación “dista mucho de estar bajo control” y alertó sobre el riesgo de que el brote continúe creciendo si no se refuerzan las medidas de contención. La combinación de inseguridad, desplazamientos masivos de población y movilidad transfronteriza ha dificultado las labores de rastreo, aislamiento y tratamiento de los pacientes.

A diferencia de brotes anteriores causados por otras variantes del virus, para el virus Bundibugyo no existe una vacuna aprobada, lo que limita las herramientas disponibles para frenar la transmisión. Las autoridades sanitarias han intensificado la vigilancia epidemiológica, la capacitación de personal de salud y la apertura de centros de tratamiento, pero los recursos siguen siendo insuficientes para cubrir la magnitud de la emergencia.

Desafíos humanitarios

La RDC enfrenta una crisis humanitaria compleja en la región oriental del país, donde operan decenas de grupos armados y la población civil sufre desplazamientos constantes. Esta situación ha impedido el acceso de equipos médicos a zonas remotas y ha facilitado la propagación del virus en comunidades con sistemas de salud débiles o inexistentes.

La OMS declaró la epidemia como una emergencia de salud pública de importancia internacional tres meses después del inicio del brote, pero la respuesta global ha sido lenta. Organizaciones humanitarias han solicitado fondos urgentes para ampliar la capacidad de atención, garantizar el suministro de equipos de protección personal y fortalecer los sistemas de alerta temprana en las provincias afectadas.

Riesgo de propagación regional

Aunque la mayoría de los casos se concentran en la RDC, se han reportado casos importados en Uganda y Francia, lo que ha activado protocolos de vigilancia en países vecinos. Uganda, en particular, mantiene un monitoreo reforzado en sus fronteras debido al constante flujo de personas entre ambos territorios.

Expertos advierten que, si el brote no se contiene en las próximas semanas, podría alcanzar las cifras de la epidemia de África Occidental de 2014-2016, que dejó más de 28,000 casos y 11,000 muertes en Guinea, Liberia y Sierra Leona. Por ahora, la prioridad es evitar que el virus se disemine hacia áreas urbanas densamente pobladas y que cruce hacia otros países de la región.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.