El gobierno de Brasil, encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, ha anunciado que evalúa seriamente la aplicación de aranceles recíprocos contra productos estadounidenses, en respuesta directa a los nuevos gravámenes impuestos por la administración de Donald Trump sobre exportaciones brasileñas como el acero, aluminio, café y jugo de naranja. La cancillería brasileña confirmó que analiza activar la “ley de reciprocidad”, la cual permitiría responder con medidas equivalentes a las acciones unilaterales de Estados Unidos, afectando sectores clave de la economía norteamericana.
Las autoridades brasileñas señalan que las recientes acciones de Trump rompen pactos previos y erosionan la confianza bilateral, generando presión sobre empresas y mercancías líderes en “commodities” latinoamericanas. Brasil advierte que está dispuesto a tomar “todas las medidas necesarias” para asegurar el equilibrio comercial y protege así a sus productores y exportadores ante posibles pérdidas millonarias.
Además, el ministro de Economía brasileño advirtió que, si persisten los aranceles norteamericanos, Brasil no descarta activar una batería de sanciones, desde la restricción de importaciones agrícolas estadounidenses hasta el aumento de tarifas para bienes industriales y tecnológicos. El sector privado brasileño, por su parte, expresó respaldo al gobierno y llamó a mantener un frente unido para evitar nuevas afectaciones económicas.
En paralelo, analistas internacionales alertan sobre el riesgo de una guerra comercial escalada, cuyo impacto podría alcanzar a otros socios de la región y generar volatilidad en los mercados de exportación, precios y cadenas de suministro globales. Brasil ha solicitado a la Organización Mundial del Comercio (OMC) monitorear el conflicto y mediar en pos de una solución internacional que evite nuevos brotes proteccionistas.
La reacción brasileña forma parte del endurecimiento de políticas comerciales latinoamericanas ante las tácticas proteccionistas de Estados Unidos, sumando presión diplomática y económica en el complejo tablero del comercio global.
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