Un avión de la Guardia Costera de Estados Unidos que transportaba al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y a otros altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) realizó un aterrizaje de emergencia el miércoles 2 de septiembre en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, tras sufrir una falla crítica en uno de sus dos motores. El incidente, que pudo haber terminado en tragedia, concluyó sin heridos entre las 14 personas que viajaban a bordo, gracias a la pericia de la tripulación militar.
La aeronave, identificada como un Gulfstream C-37A (versión militar del birreactor de negocios Gulfstream G550), había despegado aproximadamente a las 12:09 horas (hora del Este) desde la base Lawson Army Airfield, cerca de Columbus en el estado de Georgia, con destino a la capital estadounidense. Poco más de una hora después de iniciado el vuelo, la tripulación comunicó a la torre de control aéreo del aeropuerto Reagan la pérdida del motor derecho y solicitó autorización para un aterrizaje inmediato, declarando formalmente una emergencia en pleno vuelo.
Comunicación de emergencia y maniobra exitosa
Según las grabaciones de audio de las comunicaciones entre el piloto y los controladores de tráfico aéreo, la tripulación reportó: “Acabamos de perder el motor derecho, queremos declarar una emergencia y solicitar un aterrizaje inmediato en DCA”. El piloto también informó que a bordo viajaban 14 personas y que contaban con combustible suficiente para aproximadamente dos horas y media de vuelo, lo que permitió a la tripulación gestionar la emergencia sin apremio de tiempo mientras se dirigían al aeropuerto de destino.
El aterrizaje se produjo por la pista 1 del aeropuerto Ronald Reagan Washington National (DCA) alrededor de la 1:35 p.m. (hora local), tras un vuelo de algo más de 90 minutos. Fuentes aeroportuarias citadas por la prensa estadounidense señalaron que la aeronave “aterrizó sin problemas” y fue inspeccionada en pista por los equipos de bomberos y rescate antes de dirigirse a la terminal por sus propios medios. Posteriormente, todos los pasajeros desembarcaron de manera segura sin reportarse incidentes adicionales.
Reacciones y elogios a la tripulación
El propio secretario Mullin confirmó el incidente a través de la red social X (anteriormente Twitter), donde atribuyó a la pericia de la tripulación el desenlace sin consecuencias y destacó que el aterrizaje con un solo motor se completó “sin contratiempos”. “Los pilotos de la Guardia Costera de Estados Unidos hicieron que el aterrizaje con un solo motor pareciera rutinario. Sin pánico, solo profesionalismo puro. Tras el aterrizaje, los pilotos me dijeron que era la primera vez que les ocurría algo así. No podríamos haber estado en mejores manos”, escribió el funcionario en su publicación.
Mullin, quien se convirtió en el primer nativo americano en ocupar el cargo de secretario de Seguridad Nacional, viajaba acompañado de otros altos funcionarios del DHS. La aeronave C-37A es ampliamente utilizada por las fuerzas armadas y agencias federales de Estados Unidos para transporte de altos cargos gubernamentales, y está diseñada para mantener el vuelo controlado y completar el aterrizaje incluso con la pérdida total de uno de sus dos motores, un procedimiento contemplado en los manuales de operación de cualquier aeronave bimotor certificada.
Cuestionamientos sobre la antigüedad de la aeronave
El incidente ha reavivado cuestionamientos sobre la antigüedad de la flota aérea utilizada por agencias federales. De acuerdo con información del DHS, desde el año pasado ya se había hecho hincapié en los 22 años de antigüedad de la aeronave involucrada y la necesidad de reemplazarla por una nueva, esto con el objetivo de evitar exponer a quienes viajaran a bordo, pues “presentaba importantes problemas de obsolescencia en sus sistemas de aviónica y comunicaciones”. La propuesta de gastos del departamento para el año fiscal 2025 incluía una partida de 50 millones de dólares para modernización de equipos.
Por el momento no se ha determinado públicamente la causa técnica de la pérdida de potencia en el motor derecho del C-37A, y no se ha informado de la apertura de una investigación formal por parte de un organismo independiente. El Aeropuerto Nacional Ronald Reagan emitió un comunicado donde aseguró que el avión averiado ya fue objeto de una minuciosa revisión a cargo del personal del Servicio de Bomberos y Rescate de la Autoridad Aeroportuaria, aunque el peritaje completo de su avería podría tardar algunos días en determinarse con exactitud.


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