La actriz cubana Livia Brito vuelve a estar en el centro de la polémica. Un magistrado resolvió vincularla a proceso por el delito de falsedad de declaraciones, luego de determinar que existen elementos suficientes para que la investigación avance formalmente. El proceso deriva del conflicto legal que mantiene desde hace varios años con el fotógrafo Ernesto Zepeda, quien la acusó de mentir ante las autoridades durante el desarrollo del caso.
Aunque esta resolución ha generado revuelo entre sus seguidores, la vinculación a proceso no significa culpabilidad, sino que la justicia mexicana considera que hay indicios suficientes para continuar con el caso y desahogar pruebas. De acuerdo con el periodista Carlos Jiménez, la decisión judicial marca un nuevo giro en la batalla legal que ha acompañado a la intérprete desde 2020.
Este proceso se basa en la denuncia presentada por Ernesto Zepeda y su abogada, Ángela Frías. Ambos sostienen que Livia negó hechos relacionados con un incidente ocurrido en Cancún, Quintana Roo, cuando la actriz —junto con su entonces pareja— habría agredido al paparazzi mientras intentaba fotografiarla en un lugar público. En ese momento, las imágenes del altercado se viralizaron en redes sociales y generaron un debate sobre la delgada línea entre la privacidad de las celebridades y el derecho de los medios a documentar situaciones de interés público.
Por su parte, Brito ha reiterado en diversas ocasiones que actuó en defensa propia y ha negado cualquier agresión física o daño al fotógrafo. No obstante, el nuevo proceso judicial no gira en torno a la supuesta agresión, sino a la veracidad de las declaraciones que habría dado ante las autoridades. Los denunciantes aseguran que la actriz mintió al negar su participación en el hecho, lo que podría constituir el delito de falsedad de declaraciones.
De acuerdo con especialistas en derecho penal, este delito se configura cuando una persona entrega información falsa de manera consciente ante una autoridad judicial o ministerial con el propósito de alterar o entorpecer una investigación. Con la resolución del magistrado, el caso de Livia Brito entra a una nueva etapa legal, que podría definir su situación en los próximos meses mientras se desahogan las pruebas correspondientes.


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