La industria del entretenimiento está de luto: el actor James Van Der Beek, recordado mundialmente por dar vida a Dawson Leery en la icónica serie juvenil Dawson’s Creek, murió a los 48 años tras una intensa lucha contra el cáncer colorrectal. La noticia fue confirmada este miércoles 11 de febrero de 2026 mediante un comunicado difundido en su cuenta oficial de Instagram, donde su familia destacó que enfrentó sus últimos días con “valentía, fe y dignidad”. Su partida deja un profundo vacío entre fans, colegas y una generación entera que creció con la serie a finales de los años 90.
Van Der Beek reveló públicamente en noviembre de 2024 que padecía cáncer colorrectal en etapa 3, después de haber llevado el diagnóstico en privado durante varios meses. El actor contó que la enfermedad fue detectada tras una colonoscopia; antes había intentado atribuir los síntomas a cambios en su alimentación y estilo de vida, sin saber que se trataba de un cáncer agresivo. Desde entonces, admitió que el tratamiento se había convertido en un “trabajo de tiempo completo” que exigía una disciplina física y emocional que ni él mismo conocía.
La enfermedad lo obligó a retirarse temporalmente de los reflectores y a limitar sus apariciones públicas, incluso faltar a algunos reencuentros del elenco de Dawson’s Creek. Sin embargo, en septiembre pasado sorprendió con una aparición especial en video durante una lectura benéfica del episodio piloto de la serie en el Teatro Richard Rodgers, en Nueva York, a beneficio de la organización F Cancer. En ese evento, el papel de Dawson fue interpretado en escena por Lin-Manuel Miranda, mientras Van Der Beek agradecía a la distancia el apoyo del público y de sus compañeros de reparto.
En el emotivo comunicado donde se anunció su muerte, la familia del actor pidió privacidad para vivir el duelo y subrayó su profundo amor por la humanidad y por el valor del tiempo compartido. “Nuestro querido James David Van Der Beek falleció en paz esta mañana”, se lee en el mensaje, en el que también se le describe como un esposo, padre, hijo, hermano y amigo profundamente amado. El actor deja a su esposa Kimberly y a sus seis hijos, para quienes –según sus seres queridos– su mayor legado son las lecciones de gratitud, ternura y autenticidad que compartió hasta el final.
Más allá de su rol en Dawson’s Creek, Van Der Beek se había convertido en una voz visible en la conversación sobre la detección temprana del cáncer colorrectal, alentando a sus seguidores a no postergar estudios como la colonoscopia. En entrevistas, afirmó que había “motivos para el optimismo” y que se aferraba al apoyo de su familia mientras aprovechaba cada momento de vida. Su muerte reabre el debate sobre la prevención de este tipo de cáncer, uno de los más frecuentes en el mundo, y confirma el impacto cultural y humano de una figura que marcó a toda una generación.


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