La expectación ha llegado a su punto álgido en el mundo del fútbol americano. El Super Bowl LX está oficialmente configurado, enfrentando a dos potencias inesperadas pero merecidas: los New England Patriots, campeones de la Conferencia Americana (AFC), y los Seattle Seahawks, monarcas de la Conferencia Nacional (NFC). Este trascendental choque se llevará a cabo el domingo, 8 de febrero de 2026, en el icónico Levi’s Stadium de Santa Clara, California, marcando no solo el culmen de una impredecible temporada 2026 de la NFL, sino también una esperada revancha de aquel memorable Super Bowl XLIX de 2015. El encuentro promete ser un duelo épico entre la reconstrucción exitosa de Nueva Inglaterra y el resurgimiento sorprendente de Seattle, culminando en un partido que paralizará al mundo entero.
El camino de los New England Patriots hacia este campeonato ha sido una narrativa de transformación. Bajo el liderazgo del entrenador Mike Vrabel, quien asumió las riendas con la misión de reconstruir alrededor del joven mariscal de campo de segundo año, Drake Maye, el equipo ha superado todas las expectativas. Mejorando de un registro de 4-13 la temporada anterior a un impresionante 14-3 en la presente campaña, los Patriots demostraron su temple. A pesar de un calendario considerado el más accesible de la NFL, su desempeño en los playoffs fue contundente. Despacharon a Los Angeles Chargers 16-3 en la Ronda de Wild Card, eliminaron a los Houston Texans 28-16 en la Ronda Divisional, y finalmente, en una batalla épica bajo la nieve de Denver, superaron a los Broncos 10-7 en la Final de la AFC. En este último encuentro, Drake Maye selló la victoria con la única anotación ofensiva del equipo, una carrera de seis yardas, con el pateador Andy Borregales añadiendo un gol de campo crucial. Los Patriots ahora buscan su séptimo trofeo de Super Bowl, un hito que los colocaría como la franquicia más laureada en la historia de la liga, empatados con los Pittsburgh Steelers.
Por su parte, los Seattle Seahawks protagonizaron una de las historias más inverosímiles de la temporada 2026. Con las peores probabilidades de ganar la NFC Oeste al inicio del año, el equipo sorprendió a propios y extraños. La clave de su éxito reside en el veterano mariscal de campo Sam Darnold, quien, tras unirse al equipo en la postemporada, guio a Seattle al mejor récord de la NFC y a la ventaja de campo durante todos los playoffs. Darnold demostró que su excelente temporada 2024-25 con los Minnesota Vikings no fue una casualidad, culminando una campaña sobresaliente con actuaciones decisivas. Tras disfrutar de un bye en la primera ronda, los Seahawks aplastaron a los San Francisco 49ers 41-6 en la Ronda Divisional. Su pase al Super Bowl se consolidó tras una emocionante victoria de 31-27 sobre Los Angeles Rams en la Final de la NFC, donde Sam Darnold firmó una de sus mejores actuaciones, lanzando para 346 yardas y tres touchdowns sin intercepciones. Este será el cuarto Super Bowl en la historia de la franquicia, y buscan levantar su segundo trofeo Lombardi.
El enfrentamiento en el Super Bowl LX presenta múltiples capas de intriga. Más allá de la colisión de talentos entre Drake Maye y Sam Darnold, el partido es una revancha directa del Super Bowl XLIX, donde los Patriots se impusieron 28-24. Aquella derrota sigue siendo un recuerdo doloroso para la afición de Seattle, que ahora anhela ver a su equipo cobrar venganza. Las casas de apuestas han instalado a los Seattle Seahawks como favoritos por 4.5 puntos, con una línea de dinero de -225, mientras que los New England Patriots aparecen con +185. Sin embargo, ambos equipos desafiaron pronósticos iniciales de +6000 y +6500, respectivamente, para llegar hasta aquí, lo que añade un elemento de imprevisibilidad a este campeonato.
El gran juego está programado para el 8 de febrero de 2026, con la transmisión en Estados Unidos a través de NBC y Peacock a las 6:30 PM ET, y en México por TV Azteca a las 5:30 PM. Más allá del electrizante duelo en el campo, uno de los momentos más esperados será el espectáculo de medio tiempo, que este año contará con la actuación estelar de Bad Bunny. La combinación de una intensa rivalidad deportiva y un show de clase mundial asegura que millones de personas alrededor del globo se congregarán para ser testigos de este evento global de la NFL.
Este Super Bowl LX no es solo un partido por el campeonato; es la culminación de dos trayectorias inesperadas, la oportunidad de revancha para los Seahawks y la búsqueda de un récord histórico para los Patriots. Será un choque de estrategias, talentos y narrativas que dejará una huella imborrable en la historia de la NFL. La emoción es palpable, y el mundo espera ansioso para ver cuál de estos equipos levantará el codiciado Trofeo Lombardi en el Levi’s Stadium de Santa Clara.



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