El serbio Novak Djokovic dio una nueva muestra de resistencia y calidad al derrotar en cinco sets al italiano Jannik Sinner y avanzar a la final del Abierto de Australia 2026, donde se medirá al número uno del mundo, el español Carlos Alcaraz. Djokovic, de 38 años, se impuso por 3-6, 7-5, 4-6, 7-6(4) y 6-3 en un partido maratónico en la Rod Laver Arena, y buscará su undécimo título en Melbourne y el Grand Slam número 25 de su carrera.
Sinner, campeón de las dos ediciones anteriores del torneo, volvió a empezar mejor y se llevó el primer set 6-3, confirmando la racha de superioridad reciente sobre Djokovic, al que había vencido en sus últimos enfrentamientos. El serbio, que había sufrido molestias en el pie en rondas previas, ajustó el saque, acortó los intercambios y reaccionó en el segundo parcial para igualar el marcador con un 7-5 que devolvió el equilibrio al duelo.
El italiano retomó el control en el tercer set, atacando con su derecha paralela y variando con dejadas que obligaron a Djokovic a cubrir muchos metros de pista, hasta lograr un quiebre clave en el décimo juego y cerrar 6-4. Pero el serbio “nunca muere”: elevó su nivel en el cuarto parcial, forzó el tiebreak y lo ganó 7-4, enviando el partido a un quinto set cargado de tensión, en el que tuvo que salvar múltiples oportunidades de quiebre antes de lograr el rompimiento decisivo y sellar el triunfo 6-3.
Con este resultado, Djokovic corta la racha de cinco derrotas consecutivas frente a Sinner y se clasifica a su final número 11 del Abierto de Australia, donde nunca ha perdido cuando ha llegado al último partido. También se convierte en el finalista de mayor edad en Melbourne en la era abierta, mientras que su rival será el más joven en disputar la final australiana en décadas, lo que refuerza el carácter de duelo generacional del próximo domingo.
Alcaraz, de 22 años, llegó a la final tras superar al alemán Alexander Zverev en otra batalla a cinco sets, con marcador de 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5, logrando su primer pase a la final del Abierto de Australia y quedando a un paso de completar el Grand Slam de carrera. El español ya tiene en su palmarés Wimbledon, Roland Garros y US Open, por lo que una victoria en Melbourne lo convertiría en el más joven en conquistar los cuatro grandes.
Para Djokovic, la final ofrece la posibilidad de despegarse definitivamente en la cima histórica con un vigésimo quinto título de Grand Slam, ampliando una marca que ya es récord absoluto. El serbio llega en modo reivindicación: antes del torneo había reconocido que Alcaraz y Sinner están hoy “un escalón arriba”, pero también advirtió que no piensa salir con la “bandera blanca” y que seguirá luchando contra los jóvenes hasta la última pelota en su escenario predilecto.



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