El Sistema Cutzamala inició 2026 con 90.7% de almacenamiento, equivalente a 709.7 millones de metros cúbicos de agua, su mejor nivel en los últimos seis años y uno de los más altos desde 1997. Las tres presas principales —Valle de Bravo, El Bosque y Villa Victoria— superan el 86% de llenado, lo que da un margen de abasto más estable de agua para la Ciudad de México y el Estado de México durante los próximos meses de estiaje.
Durante la primera sesión de 2026 del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas de Conagua, la directora del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, Citlalli Peraza Camacho, detalló que Valle de Bravo registra 94.1% de llenado (371 millones de m³), El Bosque 87.6% (177 millones de m³) y Villa Victoria 86.8% (161 millones de m³). En conjunto, esto suma 709 millones de m³, es decir, 90.7% de la capacidad del sistema, muy por encima del 63% que se tenía en la misma fecha de 2025.
Las autoridades hídricas explicaron que el buen arranque de año se debe principalmente a las lluvias abundantes de 2025, que llevaron al Cutzamala a cerrar ese año con niveles por arriba del 90% e incluso con picos cercanos al 97% de llenado hacia finales de la temporada de lluvias. Peraza Camacho subrayó que el sistema se encuentra “totalmente recuperado y prácticamente lleno”, aunque recordó que por el comportamiento natural del ciclo hidrológico, a partir de enero suele iniciar una fase de descenso gradual hasta que regresen las lluvias.
El reporte indica que, del 29 de diciembre al 4 de enero, el Cutzamala suministró 9.069 m³/s a la Ciudad de México y 5.523 m³/s al Estado de México, para un total de 14.592 m³/s, caudal que, con los niveles actuales de almacenamiento, permite descartar por ahora escenarios de recortes extraordinarios como los que se vivieron en años de sequía severa. Medios especializados incluso hablan de que el sistema ofrece un colchón que reduce el riesgo de un “Día Cero” y da margen para el abasto durante buena parte de 2026, siempre que se mantenga un uso responsable.
Pese a este panorama favorable, especialistas y autoridades insisten en la necesidad de no relajar las medidas de ahorro, ya que el Cutzamala aporta alrededor de 20%–25% del agua de la Zona Metropolitana del Valle de México y su estabilidad depende de que las próximas temporadas de lluvia mantengan la tendencia positiva. Se enfatiza que los altos niveles actuales deben aprovecharse para fortalecer infraestructura, reducir fugas y avanzar en proyectos de recarga de acuíferos, más que para incrementar el consumo.
El contraste con años recientes es notable: en 2024 y principios de 2025, el sistema llegó a estar por debajo de la mitad de su capacidad, lo que obligó a ajustar el suministro y activar planes de emergencia en varias alcaldías y municipios. Ahora, con el mejor nivel en seis años, el reto es convertir este respiro hídrico en una oportunidad para planear a largo plazo, mejorar la resiliencia frente a la variabilidad climática y garantizar que el abasto se sostenga más allá de un solo ciclo de lluvias.



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