El Ejército mexicano llevó a cabo un ejercicio antiterrorista en las líneas 1 y 5 del Metro de la Ciudad de México, como parte del plan de seguridad rumbo al Mundial de Futbol 2026, del que la capital será una de las sedes. De acuerdo con fuentes del Gabinete de Seguridad, se trató de una simulación de actividad irregular en instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC) para ensayar la respuesta ante un posible atentado en uno de los sistemas de transporte más concurridos del país.
En el operativo participaron elementos del Cuerpo de Fuerzas Especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), equipados con armas de alto poder, lanzacohetes, equipo de visión nocturna y escudos balísticos. Los militares recorrieron pasillos, andenes y vagones vacíos en la terminal Pantitlán, donde confluyen las líneas 1, 5 y A, y simularon la detención de un presunto infractor en un entorno similar al de hora pico, aunque las prácticas se realizaron fuera del horario de servicio para no afectar a los usuarios.
De acuerdo con versiones oficiales, estas maniobras forman parte del Curso de Operaciones contra Terrorismo (COC) y se inscriben en una estrategia integral de seguridad que contempla la protección de instalaciones estratégicas durante el Mundial 2026, incluyendo transporte público, estadios y zonas de alta concentración de aficionados. El objetivo es anticipar y mitigar riesgos, reforzar la coordinación interinstitucional y asegurar que las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad cuenten con protocolos claros ante escenarios de alto impacto.
Aunque en redes sociales circularon imágenes y videos de soldados armados dentro del Metro, generando sorpresa entre algunos usuarios, las autoridades aclararon que no existía una amenaza específica y que se trató de un simulacro controlado. La presencia militar en el STC se enmarca en una estrategia preventiva de seguridad nacional, que parte de la premisa de que el Metro es ya considerado un punto estratégico de alto riesgo durante eventos internacionales de gran escala.
De cara a 2026, la CDMX busca presentarse como una sede capaz de ofrecer “el Mundial más seguro”, con acciones que van desde el refuerzo del transporte público y la videovigilancia hasta ejercicios como el del Metro para preparar respuestas rápidas ante cualquier contingencia. Para millones de capitalinos, estos entrenamientos envían un mensaje doble: por un lado, la intención de blindar la ciudad frente a amenazas externas; por el otro, el recordatorio de que la seguridad en espacios cotidianos, como el Metro, será uno de los grandes retos mientras la capital se prepara para recibir a la afición mundialista.



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