La Ciudad de México desplegará un histórico operativo de seguridad con 10 mil 835 elementos policiales para la reapertura del Estadio Azteca, ahora llamado Estadio Ciudad de México o Estadio Banorte, durante el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal programado para el sábado 28 de marzo. La medida, anunciada por la jefa de Gobierno Clara Brugada y el secretario de Seguridad Ciudadana Pablo Vázquez Camacho, busca garantizar la integridad de aficionados, staff y residentes en un evento que servirá de prueba clave rumbo al Mundial de Fútbol 2026.
De los elementos totales, 8 mil 814 pertenecen a la policía capitalina, apoyados por fuerzas federales en el marco del Plan Kukulcán, con presencia de Policía Auxiliar, tránsito, inteligencia, investigación, policía turística y el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM). Dentro del estadio, 2 mil policías auxiliares vigilarán accesos, gradas, pasillos y cancha, mientras 2 mil 400 elementos resguardarán el exterior en un perímetro de seguridad de un kilómetro. Además, mil 882 agentes de tránsito implementarán controles viales para mitigar el impacto en la movilidad sur de la capital.
Calles cerradas y caos vial anunciado
El operativo vial iniciará desde las 6:00 de la mañana con cierres totales en avenidas clave como Calzada Tlalpan, Anillo Periférico, Viaducto Río de la Piedad, Constitución y accesos al estadio, afectando un radio de una milla. Taxis y servicios de aplicación como Uber o Didi no podrán ingresar al perímetro, con zonas designadas para ascenso y descenso en Viaducto Tlalpan, Renato Leduc y Paseo Acoxpa. Solo se permitirá el paso a residentes locales, personal hospitalario y aficionados con boleto válido, mediante filtros estrictos.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) recomendó usar transporte público, como el Cetram El Caminero y Metro Tasqueña, con operación especial para el evento. Se suspenderán temporalmente servicios urbanos como recolección de basura en la zona, y se reforzarán acciones contra la reventa de boletos mediante inteligencia policial en las inmediaciones.
Prueba de fuego para el Mundial 2026
Este dispositivo conjunto entre autoridades locales y federales representa la primera prueba real de las capacidades logísticas de la CDMX para albergar partidos del Mundial FIFA 2026, donde el estadio será sede de encuentros de la fase de grupos. Vázquez Camacho enfatizó que el ejercicio permitirá evaluar y ajustar estrategias en tiempo real, identificando fortalezas y áreas de mejora para los 12 partidos mundialistas programados. La coordinación incluye vigilancia en el AICM y zonas turísticas para evitar incidentes colaterales.
Brugada destacó que el operativo prioriza la integridad física y patrimonial, con énfasis en la prevención de riñas, robos y desórdenes. Se implementará un cerco de seguridad inteligente con cámaras, drones y centros de mando itinerantes, replicando protocolos exitosos de eventos masivos previos como conciertos en el Zócalo.
Expectativas y retos logísticos
Con capacidad para 87 mil espectadores, la reapertura del coloso de Santa Úrsula genera expectativas de afluencia masiva, incluyendo aficionados portugueses y turistas internacionales. Autoridades federales aportarán más de 2 mil efectivos adicionales de la fuerza de tarea conjunta, elevando el total a casi 11 mil policías. El plan contempla evacuación rápida en caso de emergencias, con rutas preferenciales para ambulancias y protocolos anti-terrorismo alineados con estándares FIFA.
Críticos han advertido sobre posibles cuellos de botella viales en la zona sur, pero la SSC asegura que las afectaciones serán “manejables” gracias a simulacros previos. El evento también servirá para testear la nueva infraestructura del estadio, renovado con 1.2 mil millones de dólares para cumplir requisitos mundialistas.
Hacia un modelo de seguridad integral
El despliegue masivo subraya la magnitud del reto para la capital: albergar un estadio icónico en una zona de alta densidad poblacional requiere coordinación impecable. Este operativo no solo protege el debut post-reconstrucción, sino que establece un estándar para el sexenio mundialista, donde la CDMX espera recibir millones de visitantes sin mayores incidentes. La prueba del 28 de marzo definirá si la ciudad está lista para el escenario global.


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