En el corazón político y cultural del país ondea uno de los símbolos más imponentes de México: la bandera monumental del Zócalo capitalino. No es una bandera común. Su tamaño, peso y proceso de elaboración la convierten en una pieza única que todos hemos visto… pero pocos conocen a detalle.
Ubicada frente a Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, se ha convertido en una de las imágenes más fotografiadas de la capital y en un punto de referencia obligado para locales y turistas.
Dimensiones que realmente impresionan
La bandera monumental mide 50 metros de largo por 28.6 metros de alto. Para dimensionarlo mejor, equivale a más de 1,400 metros cuadrados de tela ondeando en el cielo capitalino.
El lábaro pesa entre 25 y 30 kilogramos, y está sostenido por un asta bandera de 100 metros de altura, lo que la coloca entre las más altas y visibles del país.
Hecha a mano, no en serie
Un dato poco conocido es que esta bandera no se produce de manera industrial en serie, sino que es confeccionada por personal especializado de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Su elaboración puede tardar hasta 15 días, ya que cada franja se corta, ensambla y cose manualmente.
El escudo nacional se integra respetando las proporciones oficiales establecidas por la ley sobre símbolos patrios. No es solo una pieza textil: es precisión técnica y trabajo artesanal.
El desgaste también cuenta
Por su tamaño y constante exposición al viento, lluvia y sol, la bandera monumental del Zócalo debe ser reemplazada periódicamente. Dependiendo de las condiciones climáticas, su duración puede ser de 3 a 6 meses antes de mostrar desgaste considerable.
Cuando se retira, no se desecha como cualquier objeto: sigue un protocolo oficial que culmina en una incineración realizada con respeto y solemnidad, en honor a su carácter de símbolo patrio.
Un ritual que se repite todos los días
Cada mañana y cada tarde, elementos del Ejército Mexicano realizan la ceremonia de izamiento y arriamiento. En fechas emblemáticas como hoy, 24 de febrero (Día de la Bandera), y el 15 de septiembre, el acto adquiere mayor solemnidad y congrega a cientos de personas.
Este ritual diario convierte al Zócalo en un escenario donde tradición, disciplina e identidad nacional se encuentran.
Más que tela: identidad en movimiento
La bandera monumental no solo destaca por sus 50 metros de largo, sus casi 30 kilos de peso y su asta de 100 metros, sino por lo que representa. Es un símbolo de unidad nacional visible desde distintos puntos del Centro Histórico y una presencia constante en uno de los espacios públicos más importantes del país.
En una ciudad que nunca se detiene, la bandera del Zócalo sigue ondeando como recordatorio permanente de historia, soberanía e identidad mexicana.

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