La Ciudad de México prepara un operativo especial en el Ángel de la Independencia para el partido México vs. Inglaterra, con el objetivo de evitar aplastamientos y reducir riesgos tras la tragedia ocurrida en Paseo de la Reforma durante los festejos previos. La autoridad capitalina decidió no cerrar el acceso al monumento, pero sí reforzar la distribución de personas, los puntos de atención y la vigilancia en los alrededores.
El plan contempla medidas para cortar los flujos de acceso en vez de bloquear por completo la zona, con personal de seguridad orientando a la afición hacia otros puntos y liberando las vialidades cercanas para mejorar la circulación peatonal. También se prevé retirar vehículos y obstáculos en el entorno del Ángel para que la gente pueda transitar con mayor orden y sin concentrarse en un solo punto.
Flujos y contención
Pablo Vázquez, titular de Seguridad capitalina, explicó que el objetivo es evitar que se repita una concentración descontrolada como la que dejó víctimas en los festejos anteriores. Por eso, el despliegue no busca impedir la reunión de aficionados, sino reducir la densidad de personas y encauzar el movimiento hacia espacios más amplios y seguros. La apuesta oficial es trabajar con contención, no con cierre total.
El operativo también incluye ajustes en el transporte público y avisos anticipados sobre cierres o cambios de ruta, además de personal ubicado en los principales accesos al Ángel y en puntos de paso hacia Reforma. La intención es que los asistentes sepan por dónde entrar, por dónde salir y cómo dispersarse después del partido para evitar aglomeraciones peligrosas.
Más vigilancia sanitaria
Como parte del refuerzo, el gobierno capitalino sumará módulos de atención, zonas sanitarias y áreas de apoyo en Reforma y Juárez. La medida busca atender de inmediato cualquier emergencia médica, así como mejorar la comodidad de quienes acudan a ver el encuentro. También se instalarán nuevas pantallas para repartir a la afición y disminuir el amontonamiento en un solo sitio.
Protección Civil pidió a los asistentes evitar bebidas alcohólicas, identificar salidas de emergencia, no subir a monumentos o mobiliario urbano y mantenerse atentos a las indicaciones del personal de seguridad. La recomendación principal es conservar espacio de movilidad, no saturar accesos y cuidar especialmente a niñas, niños y personas mayores, que son los más vulnerables en eventos de alta densidad.
Un festejo con memoria
La revisión del operativo llega después de que cuatro personas murieran durante celebraciones recientes por el triunfo de México, un antecedente que obligó a la administración local a repensar sus protocolos. La presencia de la afición en Reforma sigue siendo uno de los símbolos más visibles de los festejos mundialistas, pero ahora la prioridad oficial es que la celebración no vuelva a transformarse en emergencia.
El duelo ante Inglaterra, además de su peso deportivo, será una prueba de logística para la capital. La ciudad intentará sostener el ambiente festivo sin poner en riesgo a los asistentes y sin repetir errores de control. La consigna es clara: celebrar, sí, pero con orden, distancia suficiente y atención médica inmediata si algo sale mal.


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