La Ciudad de México alista el cierre temporal del Cablebús en sus tres líneas como parte de la revisión anual de seguridad y mantenimiento que se realizará de manera escalonada durante julio y agosto. La medida implicará afectaciones para miles de usuarios que diariamente dependen de este sistema de transporte, aunque las autoridades prevén apoyo con unidades de la RTP para reducir el impacto en los traslados.
Calendario de cierres
De acuerdo con el calendario oficial, la Línea 3 será la primera en suspender operaciones, seguida por la Línea 2 y finalmente la Línea 1. El plan contempla que los trabajos se desarrollen por etapas para revisar a fondo la infraestructura y evitar interrupciones simultáneas en toda la red.
Para la Línea 3, el cierre está programado del 13 al 26 de julio. Después, la Línea 2 dejará de operar del 27 de julio al 9 de agosto. Por último, la Línea 1 tendrá suspensión del servicio del 10 al 23 de agosto, en un esquema escalonado que busca mantener opciones de movilidad en distintas zonas de la capital mientras avanzan las labores técnicas.
Qué revisarán
Las autoridades capitalinas informaron que durante estos periodos se realizarán inspecciones especializadas en componentes clave del sistema, como balancines, equipo electromecánico, plantas generadoras, sistema de peaje, cabinas y cable tractor portador. También se llevarán a cabo labores de limpieza en cuartos de control y estaciones, además de pruebas de funcionamiento y de seguridad.
El objetivo, subrayaron, es garantizar una operación segura y de calidad para los pasajeros, por lo que la revisión anual se considera indispensable para prevenir fallas y mantener en condiciones óptimas uno de los transportes más utilizados en zonas altas y de difícil acceso de la ciudad.
Apoyo a usuarios
Durante los cierres, la Red de Transporte de Pasajeros ofrecerá servicio gratuito de apoyo en las rutas afectadas. Esta medida busca que los usuarios puedan continuar sus trayectos habituales sin pagar una tarifa adicional y con la menor afectación posible en tiempos de traslado.
En el caso de la Línea 2, las autoridades previeron una organización por tramos para atender mejor la movilidad en las estaciones involucradas. Con ello, se pretende que el cierre no sólo sea una medida técnica, sino también una estrategia operativa que permita sostener la conectividad en una de las líneas con mayor demanda.
El Cablebús se ha consolidado como una alternativa clave de transporte en la capital, especialmente para habitantes de zonas periféricas. Por eso, la revisión anual resulta relevante no sólo por el mantenimiento en sí, sino porque define la continuidad de un servicio que se ha vuelto esencial para miles de personas en su vida diaria.


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