La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, llamó a defender las libertades, los derechos humanos y la democracia durante la conmemoración del 58 aniversario de la masacre de Tlatelolco. Desde la Plaza de las Tres Culturas, la mandataria alertó sobre el resurgimiento de “los viejos fantasmas del autoritarismo y la violencia” y pidió construir alianzas sociales para enfrentar el odio, el racismo, la misoginia y la persecución contra quienes piensan distinto.
Brugada encabezó el acto frente a la estela que recuerda a las víctimas del 2 de octubre de 1968, acompañada por sobrevivientes, familiares, exintegrantes del Consejo Nacional de Huelga y representantes del Comité 68 Pro Libertades Democráticas. Durante la ceremonia se realizó una guardia de honor, un minuto de silencio y la colocación de una ofrenda institucional en memoria de estudiantes y civiles afectados por la represión.
Memoria como defensa democrática
La titular del Ejecutivo local sostuvo que la memoria de Tlatelolco debe entenderse como una “trinchera democrática” para proteger a la ciudad y al país frente a la violencia, la persecución política y las violaciones a los derechos humanos. Recordó que el movimiento estudiantil de 1968 no fue silenciado pese a la represión y que sus demandas de libertad, justicia y democracia siguen vigentes.
“Quisieron apagar a una generación y terminaron encendiendo una primavera de lucha, esperanza, sueños y utopías”, expresó Brugada. La jefa de Gobierno señaló que las nuevas generaciones deben conocer el significado del 68, porque muchos derechos que hoy parecen garantizados fueron conquistados mediante movilización, organización social y resistencia frente a un régimen autoritario.
La mandataria afirmó que quienes hoy gobiernan la ciudad y el país se consideran herederos de las luchas democráticas surgidas en 1968. Por ello, sostuvo que existe una obligación moral de acompañar a las víctimas y sobrevivientes en sus demandas de verdad, justicia, reparación del daño y fin de la impunidad.
Alianza contra autoritarismo
Brugada convocó a crear una alianza estratégica progresista entre jóvenes, trabajadores, mujeres, comunidades e intelectuales para enfrentar las expresiones de autoritarismo y fascismo que, afirmó, resurgen en distintas partes del mundo. Planteó que la defensa de la democracia no puede recaer únicamente en las instituciones, sino que requiere de la participación organizada de la sociedad.
“La defensa va a ocurrir única y exclusivamente con la participación organizada del pueblo”, señaló. En su discurso, pidió una alianza entre gobierno y ciudadanía para proteger las libertades públicas, combatir la discriminación y evitar que el miedo vuelva a convertirse en una forma de gobierno.
La mandataria enfatizó que el recuerdo de Tlatelolco obliga a rechazar cualquier forma de represión estatal. “Nunca más un Estado contra los estudiantes, nunca más el miedo como forma de gobierno, nunca más el silencio”, afirmó ante asistentes a la ceremonia.
Apoyo a nueva Fiscalía
Durante el acto, Brugada ofreció el respaldo del Gobierno de la Ciudad de México para contribuir, dentro de sus facultades, a la integración de una Fiscalía Especial para Procesar los Crímenes Políticos y Sociales del Pasado, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. La nueva instancia buscaría investigar casos de violencia política y represión cometidos en décadas anteriores.
La jefa de Gobierno recordó que en 2024 la presidenta Sheinbaum reconoció los hechos del 2 de octubre de 1968 como un crimen de lesa humanidad. Brugada señaló que este reconocimiento debe traducirse en acciones concretas para esclarecer los hechos, garantizar la reparación y avanzar en el acceso a la justicia para las víctimas.
La representante del Comité 68, Marisol Vázquez Jiménez, también dirigió un mensaje a las juventudes. Advirtió que ningún derecho conquistado en el pasado está asegurado para siempre y afirmó que el avance de expresiones neofascistas implica un riesgo de retroceso civilizatorio.
Marcha y conmemoración
La ceremonia precedió a la marcha anual convocada por organizaciones estudiantiles y sociales, programada para partir de la Plaza de las Tres Culturas a las 16:00 horas rumbo al Zócalo capitalino. La movilización recorrió Eje Central, Paseo de la Reforma y avenida 5 de Mayo, bajo un operativo para garantizar el derecho a la libre manifestación.
A 58 años de la masacre, la conmemoración mantuvo vigente una exigencia central: que el Estado preserve la memoria, garantice justicia y asegure que la represión de 1968 no vuelva a repetirse.


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