Sheinbaum inaugura Tren Felipe Ángeles al AIFA: 12 estaciones, 45 min de Buenavista y tarifa de $45

La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró este domingo el Tren Felipe Ángeles, el nuevo ramal que conecta la estación Buenavista, en el corazón de la Ciudad de México, con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en Zumpango, Estado de México. La nueva vía férrea, de 23 kilómetros de doble vía electrificada, opera con 12 estaciones en total a lo largo de la ruta y promete un viaje de aproximadamente 45 minutos entre el centro de la capital y la terminal aérea del norte del Valle de México.

Ruta, estaciones y tiempo de viaje

El Tren Felipe Ángeles aprovecha el trazado existente del Tren Suburbano entre Buenavista y Lechería, con estaciones como Fortuna, Tlalnepantla y San Rafael, y suma un ramal adicional de Lechería al AIFA. Este tramo incluye seis nuevas estaciones: Cueyamil, La Loma, Teyahualco, Prados Sur, Cajiga y Xaltocan, y concluye en la Terminal AIFA–Clara Krause, bautizada en honor a la esposa del general Felipe Ángeles.

De esta forma, el viaje de Buenavista al AIFA se integra plenamente al sistema suburbano, con una frecuencia inicial de 30 minutos entre unidades, aunque las autoridades estiman que la meta es bajar a 12 minutos conforme madure la operación. El horario de servicio arranca desde las 5:00 horas y concluye a las 24:00, alineado con el Metro de la Ciudad de México, y se proyecta que la demanda alcance hasta 57 mil pasajeros diarios, con capacidad para más de 80 mil.

Tarifas accesibles y medios de pago

Una de las apuestas centrales del proyecto es la accesibilidad: el viaje completo de Buenavista al AIFA se ofrecerá a 45 pesos, una tarifa que durante el primer mes de operación funcionará como promoción. En los trayectos intermedios, es decir, en las estaciones entre Lechería y la terminal aérea, el costo será de 11.50 pesos, también en esta fase inicial.

El pago se realizará mediante la Tarjeta de Movilidad Integrada, igual que en el resto del sistema de transporte público de la Ciudad de México y el Estado de México, lo que permite combinar el trayecto con Metro, Metrobús, trolebuses y autobuses concesionados sin necesidad de efectivo. La integración tarifaria busca hacer del Tren Felipe Ángeles una opción atractiva para quienes se desplazan entre el centro capitalino, la Zona Norte de la metrópoli y el aeropuerto.

Una obra con retrasos, pero ya en servicio

El proyecto del tren al AIFA arrancó con litigios, protestas vecinales y retrasos que hicieron que su entrega se retrasara años y duplicara su costo inicial, situado ya en torno a 23 mil millones de pesos, frente a una inversión original de 12 mil. A pesar de ello, el gobierno federal, la CDMX y el Estado de México consolidaron un modelo de operación pública, con el Fondo Nacional de Infraestructura y el Tren Interurbano México‑Toluca como referentes de gestión estatal en el sector ferroviario.

En la ceremonia, Sheinbaum afirmó que el proyecto representa el “rescate de los trenes de pasajeros” y el apoyo decretado a la infraestructura ferroviaria como eje de la política de transporte. Autoridades estatales y federales reconocieron que la obra generó tensiones, pero insistieron en que el resultado final rinde un servicio moderno, seguro y con estándares de accesibilidad, cámaras, señalética clara y coherencia con el resto del sistema de movilidad metropolitano.

Hacia un Sistema Aeroportuario Metropolitano Integrado

El Tren Felipe Ángeles no solo es un enlace con un aeropuerto, sino un pilar de la idea de Sistema Aeroportuario Metropolitano Integrado, que articula el AIFA con el Aeropuerto Internacional Benito Juárez y el Aeropuerto Internacional de Toluca a través de medios de transporte de cercanías y longitudes. El objetivo es que pasajeros de la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo y otras regiones del país accedan al AIFA sin depender tanto del autobús o el automóvil particular, reduciendo tiempos de traslado y congestión carretera.

Para la población de Zumpango, Tecámac, Tultepec y el entorno del AIFA, la llegada del tren implica una reconfiguración de la movilidad diaria, al sumar un medio de transporte masivo sobre riel a decenas de rutas de autobús y combis. Si el servicio logra estabilizar frecuencias, seguridad y coordinación con el resto de la red, el Tren Felipe Ángeles pasará de ser una obra simbólica a convertirse en un pulmón de la circulación metropolitana, justo cuando el país aumenta su demanda de vuelos y de conectividad terrestre alrededor de los aeropuertos.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.