La cantante estadounidense Katy Perry perdió su larga batalla legal por el uso de su nombre como marca comercial frente a la diseñadora australiana Katie Taylor, quien comercializa ropa bajo el nombre Katie Perry. El Tribunal Superior de Australia falló a favor de la modista y ordenó a la estrella del pop pagar los costos del proceso legal.
La decisión judicial, emitida este miércoles 11 de marzo de 2026, pone fin a más de 15 años de disputa legal entre ambas partes por el uso del nombre similar en el mercado australiano.
Orígenes del conflicto
La diseñadora australiana Katie Taylor registró la marca Katie Perry en Australia en 2008 para su línea de ropa. Tiempo después, cuando la cantante Katy Perry comenzó a vender merchandising bajo su nombre artístico en el país oceánico, la modista la demandó por infracción de marca registrada.
La batalla legal se extendió por más de una década, con diferentes fallos en instancias inferiores. Inicialmente, la cantante obtuvo algunos fallos favorables, pero la apelación final de la diseñadora cambió el curso del caso.
La decisión final
El High Court of Australia (Tribunal Superior de Australia) determinó que no existe riesgo de confusión entre la marca de ropa de la diseñadora y la artista, permitiendo que Taylor siga utilizando su nombre comercial.
Además, el tribunal ordenó a Katy Perry que asuma el pago de los costos legales del proceso, una suma considerable tras tantos años de litigio.
Declaraciones
Tras conocerse el fallo, la diseñadora Katie Taylor expresó su satisfacción: «Este caso trataba de defender lo que es correcto y demostrar que todos importamos. Era defender mi negocio y mi nombre».
El caso ha sido considerado una victoria para las pequeñas empresas frente a las grandes marcas de celebridades, destacando la importancia de la protección de la propiedad intelectual en el contexto australiano.

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