Tras incidente en aguas cubanas, Díaz‑Canel advierte que la isla se defenderá ante cualquier agresión

El presidente Miguel Díaz‑Canel advirtió que Cuba “se defenderá con determinación y firmeza” ante cualquier “agresión terrorista y mercenaria”, un día después del incidente en aguas territoriales cubanas en el que guardafronteras de la isla abatieron a cuatro tripulantes de una lancha rápida con matrícula de Florida y dejaron a otros seis heridos. El mandatario subrayó que “Cuba no agrede ni amenaza”, pero insistió en que responderá a cualquier acción que busque afectar su soberanía y estabilidad nacional, en medio de la escalada de tensión con Estados Unidos por este hecho.

El incidente en aguas cubanas

De acuerdo con el Ministerio del Interior de Cuba (Minint), el enfrentamiento ocurrió cuando una unidad de las Tropas Guardafronteras detectó una lancha rápida de matrícula estadounidense que navegaba en aguas territoriales al norte de la isla, cerca del paraje El Pino, en la provincia de Villa Clara. Según la versión oficial, al ordenar su detención e identificación, los ocupantes abrieron fuego contra los agentes cubanos, hiriendo al comandante de la nave, lo que derivó en una respuesta armada.

El Minint aseguró que la embarcación transportaba diez personas armadas y la calificó como una “lancha infractora” con presuntos “fines terroristas e intentos de infiltración” desde territorio estadounidense. Como saldo del intercambio de disparos, cuatro tripulantes murieron, mientras que los otros seis resultaron lesionados y fueron trasladados a hospitales cubanos, bajo custodia de las autoridades.

La posición de Díaz‑Canel y el discurso sobre “agresión terrorista”

En mensajes difundidos en la red X y por la Presidencia de Cuba, Díaz‑Canel afirmó que el país “se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional”. El presidente enmarcó el episodio en lo que el Gobierno cubano define como acciones hostiles organizadas desde el exterior, vinculadas a grupos anticubanos en el sur de Florida.

El mandatario reiteró que Cuba no busca la confrontación, pero al mismo tiempo defendió el proceder de las Tropas Guardafronteras y aseguró que el uso de la fuerza se dio en respuesta a una agresión armada. La narrativa oficial presenta el incidente como parte de una estrategia de “guerra no convencional” contra la isla, en un contexto de fuerte presión económica y política.

Reacción de Estados Unidos y tensión bilateral

Desde Estados Unidos, funcionarios federales y autoridades locales de Florida han exigido aclarar las circunstancias del ataque, al tratarse de una lancha registrada en ese estado con ciudadanos estadounidenses a bordo. Washington ha señalado que “sigue de cerca” lo ocurrido y que responderá “como corresponda” una vez que concluya su propia investigación sobre los hechos.​

El incidente se produce en un momento de relaciones particularmente tensas, marcado por el endurecimiento de sanciones y restricciones energéticas hacia la isla y por la presión del gobierno estadounidense tras su intervención militar en Venezuela, que afectó el suministro de crudo a Cuba. Analistas advierten que este choque en aguas cubanas podría convertirse en un nuevo punto de fricción diplomática e incluso ser utilizado por sectores duros de ambos países para justificar posiciones más confrontativas.

Investigación en curso y llamados a esclarecer los hechos

El gobierno cubano informó que se realiza una “investigación rigurosa” sobre el operativo, aunque hasta ahora no ha difundido la identidad de las víctimas ni detalles sobre su presunta vinculación con grupos armados. La Habana sostiene que cuenta con evidencias de la intención de infiltración, entre ellas armas, municiones y equipos de comunicaciones hallados en la lancha, mientras que familiares en Florida han comenzado a cuestionar la versión oficial.

Organismos internacionales y observadores de derechos humanos han llamado a garantizar transparencia, acceso a información verificable y respeto al debido proceso de los detenidos. Mientras tanto, el mensaje de Díaz‑Canel refuerza la línea de que la isla responderá a lo que considere “agresiones terroristas”, al tiempo que insiste en que no fue Cuba quien “provocó” el incidente, sino quien actuó en defensa de sus fronteras marítimas.

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