La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puso fin a las especulaciones y confirmó que será el próximo martes 24 de febrero cuando presente formalmente su iniciativa de Reforma Electoral. Desde Palacio Nacional, la mandataria desmintió categóricamente los rumores sobre un supuesto aumento en el número de diputados federales, calificando de «falsa» la versión que circuló en redes sociales sobre una Cámara Baja con 508 legisladores. Con este anuncio, Sheinbaum busca tomar el control de la narrativa y evitar que filtraciones erróneas sigan generando ruido político antes de que el documento llegue al Congreso.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la jefa del Ejecutivo aclaró que el proyecto que se dará a conocer la próxima semana es fruto del trabajo de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, la cual ya le entregó un borrador con ocho puntos clave. Entre las propuestas más destacadas se encuentra una reingeniería profunda del sistema de representación proporcional, buscando un reordenamiento de los plurinominales tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, así como una drástica reducción del 25% en el financiamiento público a los partidos políticos.
Uno de los ejes centrales de la reforma será el adelgazamiento del Instituto Nacional Electoral (INE). El documento preliminar plantea eliminar dos consejerías del Consejo General, pasando de 11 a 9 integrantes, y aplicar un recorte presupuestal de hasta 42% en los años donde no haya elecciones federales. Estas medidas, argumenta el gobierno, tienen como objetivo generar ahorros significativos y construir un árbitro electoral más austero y eficiente, alineado con la política de austeridad republicana que ha caracterizado a la Cuarta Transformación.
La presentación del martes se perfila como uno de los momentos políticos más importantes del inicio de año. Sheinbaum Pardo insistió en que no hay «letras chiquitas» ni sorpresas ocultas, y que el objetivo principal es fortalecer la democracia mexicana sin que cueste tanto al erario. Al rechazar tajantemente el aumento de curules, la Presidenta busca desactivar una de las críticas más fuertes que la oposición había comenzado a esgrimir, centrando el debate en la austeridad y la representatividad real.
Con el reloj en cuenta regresiva para el 24 de febrero, la clase política y la ciudadanía aguardan conocer los detalles finos de una reforma que promete sacudir las estructuras del poder. ¿Logrará Sheinbaum el consenso necesario para aprobar estos cambios constitucionales? La moneda está en el aire, pero la agenda ya está marcada: el próximo martes sabremos el futuro de las reglas del juego democrático en México.


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