El mercado de transferencias del Clausura 2026 ha llegado a su fin con un cierre frenético para los dos gigantes del fútbol mexicano. Tanto las Águilas del América como las Chivas del Guadalajara han confirmado movimientos estratégicos en las últimas horas, asegurando piezas clave que prometen elevar la competitividad de sus plantillas de cara a la recta final del torneo. La rivalidad no solo se vive en la cancha, sino también en los escritorios, donde ambos clubes buscaron dar el último golpe de autoridad con incorporaciones internacionales.
En Coapa, la directiva azulcrema trabajó contra el reloj para cumplir una de las peticiones expresas del técnico André Jardine. Tras la sensible baja de Álvaro Fidalgo, el club hizo oficial la llegada del brasileño Vinicius Lima, procedente del Fluminense. El mediocampista se une a la nueva legión brasileña del equipo, sumándose a figuras como Rodrigo Dourado y Raphael Veiga, consolidando un mediocampo con mucho talento y toque sudamericano que buscará mantener la hegemonía del club en la liga.
Por su parte, el Rebaño Sagrado no se quedó atrás y apostó por el talento joven con proyección binacional. Jonathan Pérez, extremo de 23 años, llega a Verde Valle procedente del Nashville SC de la MLS. El atacante, nacido en Estados Unidos pero de ascendencia mexicana, firmó un contrato por cuatro años y llega para potenciar el esquema ofensivo de Gabriel Milito. Su perfil zurdo y habilidad en el uno contra uno le brindan al Guadalajara una variante fresca y dinámica por la banda derecha.
El fichaje de Pérez responde a la necesidad de Chivas de generar mayor peligro en el último tercio del campo. Sus números en la temporada 2025, donde acumuló 26 partidos oficiales y contribuyó con goles y asistencias, respaldan la decisión de la directiva rojiblanca. Mientras tanto, la incorporación de Lima al América es una declaración de intenciones: el bicampeonato no es suficiente y la exigencia en el Nido es siempre la excelencia, buscando cubrir huecos con jerarquía probada en ligas competitivas como la brasileña.
Con estos movimientos, el escenario está listo para un Clausura 2026 de alto voltaje. La llegada de Vinicius Lima y Jonathan Pérez no solo refuerza tácticamente a sus respectivos equipos, sino que añade nuevos ingredientes al ya apasionante Clásico Nacional. La afición capitalina y tapatía espera con ansias ver debutar a sus nuevos ídolos, confiando en que estos refuerzos sean la pieza faltante para levantar el título al final de la temporada.


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