La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sin cambios la tasa de interés de referencia en un rango de entre 3.5 y 3.75%, en su primera reunión de política monetaria de 2026, al considerar que la inflación sigue por encima del objetivo de 2% y que persiste una elevada incertidumbre económica. La votación del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) fue de 10 a 2, con dos miembros que se pronunciaron a favor de un recorte de 25 puntos base, pero sin lograr mayoría.
En su comunicado, la Fed señaló que, aunque la inflación ha bajado desde sus máximos, “sigue algo elevada”, por lo que considera necesario mantener una postura de política monetaria restrictiva por más tiempo para asegurar que las presiones de precios continúen cediendo. La autoridad monetaria indicó que la creación de empleo se ha moderado, con ganancias laborales bajas pero positivas, y una tasa de desempleo que se mantiene cerca de niveles considerados de “pleno empleo”, lo que le da margen para no apresurar nuevos recortes.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, reiteró que cualquier cambio futuro en las tasas se tomará “reunión por reunión” y estará condicionado a la evolución de los datos de inflación y mercado laboral. Powell ha advertido en discursos recientes que recortar las tasas demasiado rápido podría permitir que la inflación se mantenga alta, mientras que mantenerlas demasiado tiempo en niveles restrictivos podría debilitar innecesariamente el empleo, un “doble desafío” que, dijo, no tiene una ruta libre de riesgo.
La decisión de mantener el rango de 3.5–3.75% llega en medio de una fuerte presión política del presidente Donald Trump, quien ha insistido públicamente en que la Fed debería bajar las tasas más rápido para impulsar el crecimiento y aliviar los costos de financiamiento. Powell y otros miembros del banco central han defendido la independencia de la Reserva Federal, advirtiendo que la política monetaria debe basarse en evidencia económica y no en preferencias del Ejecutivo, en referencia a los intentos de la Casa Blanca por influir en decisiones internas e incluso en la permanencia de algunos gobernadores.
Los mercados financieros ya anticipaban una pausa tras los tres recortes consecutivos de tasas realizados en la segunda mitad de 2025, que llevaron el tipo de referencia desde niveles superiores al 4% hasta el actual rango de 3.5–3.75%. Analistas consultados por encuestas privadas estiman ahora que la Fed podría mantener estables las tasas al menos durante el primer trimestre, y que los eventuales recortes adicionales —uno o dos movimientos de 25 puntos base— llegarían hasta la segunda mitad de 2026, siempre que la inflación siga acercándose de forma sostenible al 2%.
Para los hogares y empresas, la decisión implica que se mantendrán sin cambios, por ahora, los costos de créditos hipotecarios, automotrices y empresariales ligados a la tasa de referencia, aunque en niveles todavía relativamente altos frente al promedio de la última década. La Fed insistió en que está “firmemente comprometida” con devolver la inflación a su meta, pero también con preservar la fortaleza del mercado laboral, por lo que seguirá ajustando su postura conforme lleguen nuevos datos económicos.



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