La Alianza de Tranviarios de México (ATM) decidió posponer la huelga que amenazaba con parar el Trolebús, el Tren Ligero y el Cablebús de la Ciudad de México, pero dejó claro que mantiene su exigencia de incremento salarial y mejoras laborales. Tras una reunión con autoridades capitalinas, el sindicato aceptó una prórroga de 15 días a su emplazamiento, por lo que el nuevo plazo para el posible estallamiento de huelga quedó fijado para el primer minuto del 4 de febrero de 2026.
La decisión se tomó en una asamblea de trabajadores celebrada la tarde del martes, donde la propuesta de aplazar el paro fue sometida a votación. Aunque el resultado estuvo dividido, la mayoría optó por conceder la prórroga como una muestra de disposición al diálogo con la Secretaría de Movilidad (Semovi) y el Servicio de Transportes Eléctricos (STE), responsables de la operación de los sistemas eléctricos de transporte de la capital.
El sindicato mantiene como demanda central un aumento salarial del 10%, adicional al 13% de incremento federal al salario mínimo, con el argumento de que los recientes ajustes han “aplanado” el tabulador y borrado diferencias entre escalas que antes se ganaron vía contrato colectivo. La ATM sostiene que las y los trabajadores del STE están entre los peores pagados del gobierno de la CDMX, y que la homologación salarial es necesaria para reconocer su experiencia y responsabilidad en la operación diaria del sistema.
Además del tema salarial, la organización denuncia problemas de operación en el STE, como falta de insumos, carencias en refacciones, afectaciones al contrato colectivo y cambios internos en la Dirección de Finanzas que, según el gremio, han frenado la negociación. La ATM acusa una especie de “parálisis administrativa” que ha impedido alcanzar acuerdos, más allá de la existencia o no de recursos presupuestales.
Del lado del gobierno capitalino, la Semovi y la Secretaría de Gobierno han subrayado que su objetivo es evitar afectaciones a la ciudadanía y mantener la operación normal del Trolebús, el Tren Ligero y el Cablebús mientras continúan las mesas de diálogo. Las autoridades aseguran que en los próximos días se presentarán propuestas formales para atender las demandas laborales y preservar la estabilidad del sistema de transporte eléctrico.
La prórroga no significa que el conflicto esté resuelto. La ATM advirtió que, si no hay avances reales antes de la nueva fecha límite, reanudará el llamado a la huelga y cumplirá con el paro de labores desde el primer minuto del 4 de febrero. De concretarse, la capital podría amanecer sin tres de sus sistemas de transporte clave, por lo que el desenlace de la negociación será determinante para miles de usuarios que dependen diariamente de estos servicios.



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