El Tren Interurbano México–Toluca “El Insurgente” entró en la fase final de pruebas en el tramo que conectará Santa Fe con la terminal Observatorio, a unos días de que se concrete la apertura total del servicio desde Zinacantepec hasta la Ciudad de México. Autoridades federales detallaron que en esta etapa se realizan pruebas estáticas y dinámicas para certificar la seguridad del viaducto elevado, el puente atirantado y los sistemas de control y señalización antes de recibir pasajeros en las nuevas estaciones.
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), las pruebas dinámicas se hacen con los trenes circulando a velocidad y con carga simulada, mientras que en las pruebas estáticas se utilizan mil 300 costales de arena de 50 kilos cada uno para reproducir el peso de los usuarios a bordo. Esta fase se concentra en el segmento Vasco de Quiroga–Observatorio, donde también se revisa el equipamiento electromecánico, escaleras, elevadores y sistemas de ventilación, así como la urbanización de accesos peatonales y viales.
Con la incorporación del tramo Santa Fe–Observatorio, el tren quedará listo para operar sus 57.7 kilómetros de recorrido, desde Zinacantepec, en el Estado de México, hasta la terminal de Observatorio, en la Ciudad de México. La SICT ha estimado que el tiempo total de viaje entre ambos extremos será de unos 40 minutos, una reducción significativa frente a las hasta dos horas que puede tomar el mismo trayecto en autobús por carretera.
Actualmente, el servicio comercial ya opera entre las estaciones del Estado de México y Santa Fe, pero durante las pruebas el tiempo de recorrido se ha extendido a 55 minutos y la frecuencia se ubica alrededor de 18 minutos, lo que ha generado ajustes temporales en la operación. Una vez que entren en funcionamiento Vasco de Quiroga y Observatorio, se prevé que la frecuencia mejore y el sistema alcance su capacidad plena para trasladar hasta 140 mil usuarios diarios, con mayor demanda justamente en el tramo que conecta con la capital.
La terminal Observatorio será un nodo clave de interconexión al enlazarse con la Línea 1 del Metro y, en etapas posteriores, con otros proyectos de movilidad de la Ciudad de México. El gobierno federal y capitalino han insistido en que “El Insurgente” se convertirá en una pieza central para descongestionar la autopista México–Toluca, reducir tiempos de traslado y ofrecer una alternativa de transporte masivo más limpia y eficiente entre el Valle de Toluca y la zona poniente de la capital.



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